lunes, 7 de noviembre de 2016

WALL STREET Y TERRORISTAS PAGARON LA CAMPAÑA DE HILLARY CLINTON





Muchos se preguntan cómo Hillary Clinton no ha sido enjuiciada, luego del escándalo que han suscitado las filtraciones de 33 mil correos electrónicos por Wikileaks. Incluso el FBI inició, para concluir infelizmente, una investigación para intentar poner a la candidata demócrata en los tribunales.

Estos emails revelaron que cuando fue secretaria de Estado durante el primer gobierno de Obama, Clinton y su esposo (ex presidente de los Estados Unidos) recibieron millones de dólares de los gobiernos del Golfo Pérsico para beneficio propio.

En la entrevista que le hiciera el periodista John Pilger a Julian Assange para RT, se enumeran tres datos contenidos en los emails:

Autoridades cataríes entregaron al ex presidente Bill Clinton un cheque por un millón de dólares en una reunión que duró tan sólo 5 minutos.
 

El gobierno de Marruecos "donó" 12 millones de dólares a Hillary Clinton por asistir a una fiesta.
 

Un correo electrónico de Hillary a su actual jefe de campaña John Podesta, con fecha de mediados de 2014, confirma que los gobiernos de Catar y de Arabia Saudí financian el llamado Estado Islámico.
Se presume que el dinero obtenido por los Clinton por parte de estos gobiernos fue usado para las campañas políticas que incluyen la actual carrera por la presidencia de los Estados Unidos. Dólares que fueron recibidos mientras Hillary fue la encargada oficial de la política exterior estadounidense, por lo que usó la plataforma del Departamento de Estado para beneficio privado.

Pero sobre todo, recuerdan tanto Pilger como Assange, ese dinero fue recibido cuando el Departamento de Estado aprobó una venta masiva de armas a los saudíes por el orden de los 80 mil millones de dólares. Hasta el momento, el mayor negocio en la historia de la industria bélica. Y sentencia Assange: "Durante su estadía como secretaria de Estado se duplicó el total de exportaciones de armas de los Estados Unidos".
"Por supuesto -dice Pilger- consecuencia de ello es que el notorio grupo terrorista llamado Estado Islámico fue creado principalmente con dinero de la misma gente que dio dinero a la Fundación Clinton", a lo que Assange respondió con un lacónico "Sí".

Por lo que Clinton siempre supo quiénes financian a Daesh, pero no lo dice en público porque también son sus financistas.

Wall Street en la Casa Blanca


Por si quedaba alguna duda, el director de Wikileaks confirma lo que se ha dicho en decenas de investigaciones: los lobos de Wall Street dominan el gobierno estadounidense. Clinton en ese contexto funge como operadora de primer nivel de la banca responsable de la crisis de 2008.

Dice Assange: "Ella representa toda una red de gente y una red de relaciones con funcionarios particulares. La pregunta es cómo Hillary Clinton encaja en esta amplia red. Ella es una operadora central. Son muchos los engranajes operando para grandes bancos como Goldman Sachs e importantes grupos de Wall Street, y de las agencias de inteligencia y gente en el Departamento de Estado y los saudíes. Ella es el pivote que interconecta todos estos distintos operadores. Ella es la habilidosa y principal representación de todo aquello, y 'todo aquello' es más o menos los que están en el poder en este momento en los Estados Unidos. Es lo que llamamos el establishment o el consenso de Washington. Uno de los correos más significativos de Podesta que soltamos fue sobre cómo el gabinete ministerial de Obama fue básicamente propuesto por un agente de City Bank. Es bastante increíble".

Pregunta Pilger: "¿Así que Wall Street decide el gabinete ministerial del Presidente de los Estados Unidos?" Assange responde: "Si seguimos de cerca la entonces campaña presidencial de Obama, pudieras ver que que estaba muy atada a intereses bancarios".

En resumen, Hillary Clinton es una criminal de guerra

Es de pública información que tanto Bill como Hillary Clinton son los niños consentidos de Wall Street desde la década de 1990, incluso antes de que Bill llegara a la Casa Blanca. La mano financiera de Goldman Sachs ha puesto en los bolsillos de la famosa pareja miles de dólares para sus campañas tantos presidenciales como para el Senado. Hillary fue capaz de cobrar en 2013 unos 675 mil dólares por sólo dar tres discursos a los ejecutivos de Goldman Sachs.

En su análisis de la entrevista, el investigador mexicano Alfredo Jalife-Rahme agrega un dato: "Llama la atención que Assange y Pilger silencien los 150 millones de dólares de 'donativos' a Hillary por los banqueros Rothschild, presuntos patronos del megaespeculador George Soros".
El dinero no es un problema para los Clinton. Sobre todo si los apadrinan aquellos que usan a Wall Street y la Reserva Federal estadounidense como caja chica. Y Arabia Saudí.


Un peligro mundial

Uno de los temas que más ha llamado la atención de analistas y generadores de opinión a nivel mundial es las consecuencias globales de las elecciones presidenciales del próximo 8 de noviembre. Clinton está a favor de seguir esparciendo por el mundo las "intervenciones humanitarias" y los valores del "país excepcional", contrario a lo declarado por Trump.

De hecho, a Clinton se le conoce como la "Reina de la Guerra" y la "Reina del Caos". Su prontuario avala los motes:

Fue Hillary quien presionó a su esposo cuando fue presidente de los EEUU para bombardear Bosnia en 1992, lo que ocasionó una guerra de ocupación de la OTAN y el Pentágono que duró tres años y causó la muerte de más de 200 mil personas.

Apoyó activamente la invasión a la Irak de Saddam Hussein, documentado en otros correos electrónicos filtrados por Wikileaks.


Assange en la entrevista afirma que la invasión de Libia y el asesinato de Gadafi fueron las guerras personales de la Clinton. A finales de 2011, dice el fundador de Wikileaks, un documento filtrado por ellos mismos llamado "El tic-tac de Libia" relata cómo Hillary estuvo involucrada íntimamente en la destrucción del Estado libio.


Clinton fue alta ejecutiva de una empresa francesa en el tiempo en que ésta financiaba al Daesh, y hasta ordenó el flujo de armas de Libia a Siria en manos de los yijadistas, según una investigación reseñada por RT.


"Un voto por Hillary Clinton significa un voto por una guerra nuclear" contra Rusia, asegura el analista y ex funcionario de la Casa Blanca, Craig Paul Roberts.

En pocas palabras, es una criminal de guerra.

Y por ello mismo, nadie del establishment apoya a Trump, incluidos los neoconservadores estadounidenses, estos en puestos clave de la estructura ministerial de la Casa Blanca en cuanto a política exterior (Pentágono, CIA, Departamento de Estado). Robert Kagan, uno de sus operadores políticos e intelectuales más importantes, ha llamado a votar por la Clinton.

Tomando en cuenta que la hegemonía estadounidense está en su ocaso, la desesperación de la élite de Wall Street, las corporaciones y de la misma Casa Blanca tiene ganas de expresarse con nuevas guerras (convencionales y asimétricas) contra las "dos amenazas existenciales" de los EEUU (Rusia y China), todas en el marco de las ambiciones de Killary.

Pepe Escobar en su última columna para RT pregunta qué hace falta para enjuiciar a la Clinton, y argumenta que ella "está apoyada por casi todo el establishment estadounidense, un eje consensuado de neoconservadores y neoliberales, el Partido de la Guerra (híbrido entre los sectores ultra del Republicano y el Demócrata), Wall Street y las corporaciones mediáticas". Este eje ha presionado al FBI para que exonere a Hillary apenas dos días antes de las elecciones. Nada es casualidad.

La opinión de Assange y de muchos otros analistas es que a Trump no le estará permitido ganar las elecciones presidenciales. Ello sería motivo suficiente para prender las alarmas mundiales.


FUENTE: MISIÓN VERDAD