viernes, 20 de mayo de 2016

Acuerdo Sykes-Picot: Tres diseños para una historia de dominio y traición


jueves, 19 de mayo de 2016 10:03

El 16 de mayo de 2016, se conmemoró cien años desde aquel fatídico Acuerdo y Negociación Secreta entre las Potencias imperiales de Francia e Inglaterra, destinadas a configurar el reparto de la región de Oriente Medio.
Acuerdo denominado Sykes-Picot, por el nombre de los actores involucrados en su creación: el Británico Mark Sykes y el Francés Charles George Picot.
La región del mundo conocida como Oriente Medio, en los últimos cien años, ha padecido tres diseños, tres conformaciones políticas y territoriales, que la sitúan como una de las zonas de mayor pugna por su control, a manos de las grandes potencias y sus países o movimientos utilizados como herramientas de dominio. Con esto me refiero, en el caso específico del primer diseño – y que es el análisis esencial de este trabajo - a la labor llevada a cabo por aquellas potencias imperiales de inicios del siglo XX en su tercer lustro: Francia e Inglaterra principalmente. Estas, fragmentaron y redibujaron la región en función de áreas de influencia destinadas al control, explotación y usufructo de materias primas signadas por la presencia de la enorme riqueza hidrocarburífera y que se ha mantenido, bajo esa mirada y esa práctica, en  la última centuria.
LA CONFLUENCIA ENTRE SYKES-PICOT Y BALFOUR
Este primer trabajo de diseño territorial y su consiguiente predominio, se efectuó bajo el marco de acuerdos secretos entre Paris y Londres, además de la participación de otras potencias como fue el caso de la Rusia Imperial, bajo el dominio del Zar y Movimientos como el Sionista, de gran influencia en la política inglesa  – donde sobresale en estas menciones el denominado Acuerdo Sykes-Picot – que definieron, claramente, tres vías de acción:
Una línea, enfocada a prometer la independencia a los pueblos árabes – cuya palabra fue finalmente traicionada pues al mismo tiempo que se daba la palabra para facilitar la independencia de algunas naciones árabes, como también conformar un reino, dirigido por el jerife Hussein Ibn Ali – el reino de Hiyaz que tuvo una  breve existencia -  se trabajaba en los Acuerdos Sykes-Picot destinado a repartirse Oriente Medio – Esta labor de convencer al líder árabe, fue llevada a cabo por el Alto Comisario Británico en El Cairo, Henry McMahon, quien tuvo un fluido intercambio con Hussein Ibn Ali. Labor realizada, fundamentalmente, a través de un intercambio epistolar conformada por diez siete misivas – siete de las cuales mencionaban temas territoriales -   A Hussein Ibn Ali se le solicitó generar un  alzamiento de los pueblos árabes contra los turcos, con la proposición de crear un reino árabe que iría desde Siria hasta Yemen.  El levantamiento efectivamente ocurrió y permitió dar un respiro a las alicaídas tropas imperiales británicas pero la palabra empeñada pasaría a mejor vida tras la Conferencia de Paz de París del año 1919. Gran Bretaña gestionaba así las condiciones que le permitieran el dominio de Oriente Medio.
Dos, a la par del incumplimiento de las promesas de permitir la conformación de Estados árabes independientes, se pactaba el inicio de una progresiva migración de colonos judíos – seleccionados por la Federación Sionista con sede en Londres  - para instalarse en Palestina. Ello, bajo el amparo de la llamada Declaración Balfour, que tendría también a Mark Sykes, como arquitecto de esta conducta lesiva para millones de seres humanos que vivían en Oriente Medio, al gestar una reunión en Londres en febrero del año 1917 donde asistieron los multimillonarios e influyentes miembros de la Federación Sionista con Sede en Gran Bretaña,  Walter Rothschild, Herbert Samuel – quien hizo un llamado a ejercer un protectorado inglés sobre Palestina - y Chaim Weizmann – de origen bielorruso y quien sería el primer presidente de la entidad sionista el año 1948 - entre otros. El inicio, por tanto de una migración de judíos, especialmente europeos, a una región donde vivían judíos, esencialmente religiosos, pero no sionistas como aquellos que llegaban allende el mediterráneo.
La Declaración Balfour refiere a una carta enviada por el Secretario de Relaciones Exteriores británico Arthur James Balfour al Barón Lionel Walter Rothschild, Líder de la comunidad judía de Gran Bretaña e Irlanda , para que fuera transmitida a la Federación Sionista, era una carta que menospreciaba los derechos de millones de habitantes que vivían en ese entonces en Palestina.“Estimado Lord Rothschild. Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él. «El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país.  Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista. Sinceramente suyo, Arthur James Balfour
La realidad demostró que dichos deseos eran una mera  hipocresía y un apoyo decidido al Movimiento sionista, para comenzar un proceso de colonización de tierras en Palestina. Tal es así que el propio Balfour, el mismo que hablaba de respeto y no perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en palestina, el día 19 de enero del año 1919 sostenía en otra carta al gobierno británico "En Palestina ni siquiera nos proponemos pasar por la formalidad de consultar los deseos de los actuales habitantes del país... Las cuatro grandes potencias están comprometidas con el sionismo, y el sionismo, bueno o malo, correcto o incorrecto, está anclado en antiquísimas tradiciones, en necesidades actuales y en esperanzas futuras de mucha mayor importancia que los deseos o preocupaciones de los 700.00 árabes que ahora habitan esta antigua tierra".
Y, el acto número tres de esta trágica comedia, que implicó el reparto y parcelación de los territorios árabes que estaban en ese entonces bajo control del imperio Otomano y que se encuadran en los acuerdos secretos firmados por Francia e Inglaterra y conocidos historiográficamente  como Acuerdo de Sykes – Picot o los  Acuerdos de Asia Menor, que en su carácter de secreto borraron con el codo lo escrito y prometido. No sólo lo que el gobierno inglés con dirigentes árabes de la  época, a quienes se les prometió la independencia si se levantaban en armas contra el ocupante turco-otomano. Sino también significaron el inicio de un proceso de dominio y sometimiento, que perdura hasta nuestros días en función de los intereses de las potencias europeas en principio – Francia e Inglaterra – para después incorporarse el neoimperio estadounidense y en la actualidad, manteniendo estos actores, la utilización de sus aliados turcos, israelitas y saudí.
Una segunda delineación, llevada a cabo, fundamentalmente, por Estados Unidos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial– apoyado en ello por sus alicaídos aliados franceses e ingleses – que muestra la consolidación de una Superpotencia Neoimperial, que tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se erigió como el país más poderoso del mundo en materia económica y militar. Realidad, que permitió avalar y apoyar en todos los ámbitos,  la creación de la entidad sionista el año 1948, que marcaría a fuego el destino del pueblo palestino y la irrupción de un aliado fiel de Occidente en la región, conformando un escenario de conflictos que se mantienen hasta hoy.
Un año trágico para los árabes en general y el pueblo palestino en particular, pues consigna el inicio de la Nakba – catástrofe en árabe – con la expulsión de miles de familias – que aún malviven en el transtierro. Descalabro demográfico, moral  y territorial,  que se consolida el año 1967 con la ocupación militar de nuevos territorios de Oriente Medio en general – los Altos del Golán, la Península del Sinaí – y de Palestina en particular con la ocupación de la Franja de Gaza y Al Quds Este, por parte de las fuerzas ocupantes israelitas, que siguen allí hasta el día de hoy violando todas las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen su retiro.
En pleno siglo XXI asistimos a un tercer diseño, el que experimentando hoy, tras los sucesos derivados de la invasión a Irak – posterior a los ataques terroristas en territorio estadounidense en septiembre del año 2001 – a lo que se suma el despertar islámico y la agresión a Siria, con objetivos que escapan al declarado objetivo de derrocar el gobierno de Bashar al Assad. Esos objetivos son: cercar a la República islámica de Irán e impedir el avance de la Federación Rusa fuera de sus fronteras occidentales, para mantener , desea forma el dibujo regional trazado en 1916 y consolidado el año del nacimiento de la entidad sionista y la Guerra del 67.
Los acontecimientos en Oriente Medio, bajo este tercer diseño, ha traído consigo el uso instrumental de formaciones terroristas de raíz takfirí, no sólo de los poderes hegemónicos como Estados Unidos y sus socios europeos, sino también la implicancia de potencias medias como Turquía y Arabia Saudita, que ha obligado a entrar en escena a la Federación Rusa y a la República Islámica de Irán en defensa de Siria e Irak y de sus propios intereses regionales. Un escenario donde se ha explicitado, por parte de Daesh el conformar un califato, que rompa las actuales fronteras nacionales. Occidente, que no se ha quedado atrás sostiene que es necesario desarrollar una política destinada a balcanizar y fragmentar la región en zonas de influencia. Esto, con pretextos como evitar luchas étnicas, religiosas, donde lógicamente los intereses geoestratégicos derivados de la presencia de materias primas como el petróleo, el gas y vías de transporte marítimo de estos hidrocarburos, no suelen mencionarse.
SE REPARTE LA TORTA
Estas delineaciones, en la historia moderna de la región de Oriente Medio, al cual hago referencia, tuvo  sus primeros  trazos el día 16 de marzo del año 1916. En esa fecha y tras varios meses de conversaciones,  el diputado británico Mark Sykes y el ex Cónsul General Francés en Beiruth, Charles George Picot, firmaron un acuerdo secreto donde se definieron las esferas de influencia que tendría Francia, El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, junto a la Rusia Zarista, para la zona de Oriente Medio,  una vez que la Triple Entente derrotara a los Imperios Centrales o Triple Alianza – coalición militar formada por el imperio Austro-Húngaro, El Imperio Otomano y hasta el año 1915 el Reino de Italia –.
Este Acuerdo secreto fraguado a espaldas de millones de seres humanos, cuyo futuro estaría en manos de estas potencias europeas. A Francia se le concedió “gran parte de lo que se conocía como la Costa Siria – que comprendía El Líbano - , gran parte del sur de Anatolia y parte de la provincia de Mosul en el norte de Irak. Londres tendría dominio sobre la mayor parte de Mesopotamia, incluyendo Basora y Bagdad…además, se separaron dos grandes territorios delimitados como bloques individuales. Uno, otorgado a Francia y con el nombre “A” que comprendía todo el interior de Siria y la zona central de Irak. El otro, con la letra “B” reservado a la corona inglesa que se extendía por la Transjordania y el norte de Arabia y Palestina.
Este convenio, recién saldría a la luz pública en noviembre del año 1917 cuando un par de diarios de la recién formada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas – URSS – por determinación del líder soviético Vladimir Lenin, los medios  Izvestia y Pravda denunciaron la existencia de este acuerdo publicaron los puntos de este reparto de los restos territoriales del vencido Imperio Otomano. Las autoridades soviéticas declararon nulo tal acuerdo en lo correspondiente a las cesiones territoriales que se le habían hecho a la Rusia zarista. Tres días después de la denuncia de Lenin, el Diario inglés, The Manchester Guardian publicó la misma noticia, develando en occidente los planes imperialistas de Francia e Inglaterra. Acuerdo de Sykes-Picot, que unido a la declaración Balfour de inicios del mes de noviembre del año 1917 fortalecería los planes del sionismo para crear en territorio de Palestina un hogar para el pueblo Judío, a costa de los derechos de la población que habitaba dichos territorios.
Resulta imposible entender el actual estado de cosas en Oriente Medio, las fuerzas que están en juego, los intereses en pugna  - digitados por dos potencias aliadas en la época: Francia e Inglaterra - sin tener presente el mapa dibujado en los Acuerdos Sykes-Picot. Esto, con apoyo de la diplomacia de la Rusia Zarista, para establecerse en esta vastísima y milenaria  región, cuando el “viejo enfermo de Europa” como se le denominaba al agonizante Imperio Otomano se derrumbará. Como así sucedió, en el trasiego de la Primera Guerra Mundial. Un Imperio otomano constituido como una entidad política no sólo multiétnica, sino que también multicultural, que había arraigado su dominio en tres continentes y dominado Oriente Medio por casi 6 siglos y que sería sucedido por el dominio anglo-francés, posteriormente por el estadounidense y hoy, en el siglo XXI por la presencia de una multiplicidad de actores
El Historiador Neil Faulkner sostiene que “mientras el viejo orden se desmoronaba y las sociedades que lo formaban se hacían pedazos, la región – Oriente Medio – vino a constituirse en lo que los estadistas del imperio suelen llamar un “vacio”, como si su gente se hubiera precipitado en un agujero negro y se propusieron imponer un nuevo orden, controlado por ellos mismos, sirviendo sus intereses, impuesto a base de fuerza, palos, metralletas y gases venenosos. Los poderes imperiales crearon un Oriente Medio, plagado de Estados frágiles, rencillas, pequeñas rivalidades y odios, que han generado guerras consigo mismo durante todo un siglo. Impusieron lo que David Fromkin ha llamado, una “paz para acabar con toda la paz”.
Faulkner nos señala, igualmente que “El Oriente Medio de hoy se concibió en los cónclaves secretos e hipócritas de los estadistas imperiales de hace un siglo: el orden geopolítico impuesto en la región entre los años 1916 y 1921 se mantiene, substancialmente intacto 100 años después. En consecuencia, la región ha estado, y sigue estando, desgarrada por el sectarismo, la violencia, el conflicto inextricable y un sufrimiento humano sin parangón”. Efectivamente, esos cónclaves, no sólo rediseñaron la región sino que también tuvieron, en esencia, un componente de traición de lo que Henry McMahon había prometido a los árabes, si estos se alzaban contra los turcos  y negociado con el jerife de La Meca, Hussein Ibn Ali.
Terminada la guerra, la nueva correlación de fuerzas amplió las ambiciones de Gran Bretaña, que exigió controlar Palestina -. Y de esa forma implementar la Declaración Balfour, prometida a la Federación Sionista,  que tenía enorme poder en la City inglesa – La importancia de controlar el petróleo, los yacimientos encontrados en Mosul y la propia retirada de Rusia Zarista de la guerra y el surgimiento de la Revolución Bolchevique, convenció a Londres que era necesario modificar el Acuerdo Sykes-Picot. Pero, no para desmantelar la repartición de territorios, sino para reacomodarlos, contando con la complicidad de la Sociedad de Las Naciones, que estableció cinco mandatos, que dibujaron las áreas de influencia de ambas potencias: Dos mandatos para Francia: Siria y El Líbano y tres mandatos para Gran Bretaña: Palestina, Transjordania y lo que sería posteriormente Irak: con Mosul, Bagdad y Basora.
Para autores como el Doctor en Filosofía y Docente del Centro de Estudio Árabes de la Universidad de Chile,  Rodrigo Karmy en una interesante conferencia dada en el Instituto Chileno-Árabe de Cultura los Acuerdos de Sykes-Picot “configuraron la cartografía actual del mundo árabe y su actual desplante geopolítico…que se gestan en plena descomposición del imperio Turco-Otomano y en la progresiva penetración regional del imperialismo franco-británico…como se ha visto por varios arabistas, Sykes-Picot consolidó un Estado Árabe edificado desde arriba, que el sociólogo egipcio Nazih Ayubi calificará de hipertrófica, en la medida que careció siempre de legitimidad popular. En esa misma línea, Massimo Campanini considera que Sykes-Picot habría sido una verdadera hipoteca del Estado árabe que lo expondrá, una y otra vez a diversas rupturas históricas orientadas a favor de la liberación nacional. En esta perspectiva, si bien es cierto que las revueltas árabes del año 2011 inauguran un nuevo ciclo de protestas, éstas se inscriben n una larga historia de insurrección popular contra la construcción imperial del Estado Árabe. Al ser una hipoteca del Estado Árabe, Sykes-Picot será, sobro todo, el marco del nuevo trazado colonial”
Karmi afirma en sus estudio que “Sykos –Picot fue el nómos imperial – Nómos: palabra griega que significa ley pero ampliada a la idea de apropiación originaria del espacio – que estructuró la región una vez el Imperio Turco-Otomano se hubo diseminado y sobre cuyo trazado se erigió el Estado árabe moderno…Sykes-Picot fue la matriz estatal-nacional del imperialismo previo a la Segunda Guerra Mundial: inauguró el Estado árabe, pero siempre bajo la tutela imperial de sus potencias”. Pero así como Karma nos define ese Nómos imperial a través del acuerdo secreto Sykes-Picot, también no señala que este proceso ha tenido un “vaciamiento” a favor de un “nuevo imperialismo” representado por Estados Unidos.
Una hegemonía tejida, desde fines dela Segunda Guerra Mundial desde Washington, pero que ha requerido el concurso de socios, no sólo de Europa, como Francia e Inglaterra, sino también sus aliados de Oriente Medio, que han servido de instrumento de opresión, como es el caso de la triada formada por Turquía, Israel y Arabia Saudita. Esta Alianza ha permitido conformar un dominio, que a partir del despertar islámico y la aparición  y desarrollo de las bandas terroristas de matriz takfirí, han ido reconfigurando un nuevo diseño regional, donde el papel de Rusia e Irán son insoslayables, al igual que movimientos como Hezbolá que inclinan la balanza de poder a otros actores, no sólo los que han dominado la región en estos 100 años.
Desde Sykes-Picot hasta el despertar islámico y el surgimiento de bandas takfirí, pasando por el nacimiento de la entidad sionista con apoyo occidental, las guerras árabes contra este nuevo actor regional y la ocupación de los territorios palestinos, Oriente Medio ha visto el estallido de conflictos, destierros y matanzas. Ha sido testigo del desarrollo de levantamientos sociales y la defensa de Estados como el sirio y el iraquí. Invasiones y coaliciones, refugiados y desplazados. Dominio de rutas de oleoductos y gasoductos. Alzamiento de etnias, genocidios y levantamiento de muros. Afirma Faulkner que “Oriente medio está en llamas, es el epicentro de un torbellino de violencia que se extiende desde Asia Central hasta el oeste de África. Las intervenciones militares de occidente han desgarrado el frágil tejido social de la región. Hay como mínimo un millón de muertos – desde el 2011 a la fecha – decenas de millones han resultado desplazados y otros tantos están condenados a la pobreza o corren peligro de muerte”
Un Oriente Medio, cruce de civilizaciones, de culturas milenarias donde se ha ejercido el poder imperial y los neo poderes. Una región rica, diversa, donde los instrumentos del terror de la totalitaria doctrina wahabita utiliza a grupos como Daesh, que instrumentaliza la religión como generación del caos, con el objetivo de desunir a la comunidad del Islam. Una banda terrorista esencialmente política, que carece de programa y proyectos que implique la organización de un Estado a pesar de sus  proclamas de crear un califato, deseo más comunicacional que concreto.
Un Oriente medio construyendo su tercer diseño tras 100 años de Sykes-Picot, buscando su derrotero y donde unos juegan sus cartas en función de balcanizar la región, pues sus objetivos son dividir para reinar. Mientras ello sucede, otros defienden sus territorios, su cultura, sus organizaciones y estados, al mismo tiempo que otros van en apoyo de esa labor, sea esto en Siria, Irak, El Líbano, Yemen y la propia Palestina. Todo en fn función de evitar un nuevo reparto de una zona, que con creces se ha ganado su derecho a vivir en paz. A cien años de Sykes-Picot es hora de enterrar las divisiones de un mundo que clama a gritos una oportunidad de vivir bajo el marco de la autodeterminación. Y ese objetivo requiere la destrucción de las bandas takfirí, el apoyo efectivo en financiamiento, apoyo político, militar  y diplomático al pueblo palestino. Como también apoyo sostenido, eficaz y constante a  Siria e Irak, al pueblo de Yemen y el de Bahréin. Fortalecer El Líbano, además de combatir y destruir el sionismo en todos los frentes.



FUENTE: HISPAN TV

"Conozca la terrible escasez de alimentos y medicinas que azota a Venezuela"

 La educadora venezolana Jacquelin Jiménez ha realizado el más completo relato testimonial sobre los efectos de la escasez de alimentos, medicamentos y artículos esenciales que azota a la nación sudamericana desde hace al menos tres años. La dramática situación se agrava cada día, las dificultades para obtener lo esencial han aumentado y las colas en los mercados y establecimientos de bienes vitales son largas y permanentes. El relato debe ser leído por venezolanos, independientemente de sus preferencias políticas, quienes seguramente se ven reflejados en el texto, y por quienes, desde otros países, se interesan en la situación de estas tierras.




“OTRA MIRADA”
Por Jacquelin Jiménez






"No hacen falta alas para hacer un sueño,
basta con las manos, basta con el pecho,
basta con las piernas y con el empeño."
*Canción de Silvio Rodríguez

“En los últimos días, varias compañeras y compañeros latinoamericanos me han llamado para enterarse de nuestra situación, preocupados por las informaciones que les llegan sobre la falta de alimentos en el país. Hasta la coordinación general de esta pequeña Sociedad internacional a la que pertenezco nos hizo una llamada telefónica desde Roma. ¡Señal de que las noticias deben ser alarmantes!   Por esas razones hago un relato general que diga desde mí, desde nuestros colectivos de trabajo, de militancia, reflexiones y amores, cuál es nuestra situación.

Confirmamos la falta de algunos insumos regulares que se convierten cotidianamente en la base de nuestra alimentación. Es decir, escasea el arroz, se complica conseguir un litro de aceite, la pasta aparece con mayor regularidad; y el azúcar ya olvidé cuándo fue la última vez que la compré en una tienda, pero en nuestra casa no ha faltado nunca. Haga usted un ejercicio de imaginación de cómo se puede tener un insumo- innecesario para la salud pero básico en algunos alimentos- con una red de relaciones cercanas o lejanas, o con dinero circulante…

Falta harina de maíz en las tiendas pero no ha disminuido la venta de arepas y empanadas en las calles. Falta en las tiendas la harina de trigo, por lo que falta el pan en las panaderías pero ninguna Panadería de nuestros barrios ha cerrado ni ha dejado de vender pan dulce, tortas y galletitas a muy altos precios, porque el pan que falta es el pan salado que está regulado a 50 bolívares y cuando se consigue está en 150, 200 o 350bs. ¿Y la regulación de precios? ¡Es que no hay harina de trigo!

Sin embargo, no faltan vegetales en todo su esplendor y variedad, ni falta ningún tipo de proteínas en sus distintas versiones de aves, carnes, y pescados a un precio diez veces mayor a lo que se podía comprar hace un año. Lo mismo pasa con el fresco queso, el jamón y demás variedades de embutidos que no han faltado nunca, claro a MUY altos costos…. ¿Y la regulación de precios? Fallo gubernamental o imposibilidad de sancionar porque quien hizo la ley, hizo la trampa.

Están desaparecidas las medicinas esenciales para mantener cualquier tratamiento regular de presión, circulación o cancerígeno.
Es mucho lo que se tiene que preguntar, negociar o buscar para lograr cualquier medicina esencial. 

Los insumos de limpieza casera o aseo personal se han encarecido el mil por ciento en comparación al año pasado. Y el adorable café impagable si se consigue. 250g contrabandeado en 800bs, casi dos dólares a precio oficial, o menos de un dólar en el mercado paralelo. ¿Cuánto cuestan 250g de café en  cualquier parte del mundo?

La leche en polvo está desaparecida y la leche líquida o alguna versión parecida aparecen al costo de 500bs, cuando hace un año no pasaba de 25bs. Un dólar a precio oficial hace un año era 10bs, hoy 420. Y la venta paralela que eleva nuestros niveles de costo de cualquier producto es de 1000bs. Para intuir la complejidad de lo que pasa en este gran país nuestro, hay que saber esos mínimos datos de mercado.

El sistema financiero ha buscado todas las formas de saltarse el control  cambiario de divisas que hemos tenido por 15 años, y el control de precios de alimentos básicos. La industria encontró las grietas de estos controles por los cuales hemos podido todos los venezolanos tener acceso a alimentación regulada, y por supuesto, estabilidad emocional de mantener una familia e invertir ingresos en recreación, arte o vacaciones. 

Hoy es un descontrol de precios, de no producción, y acaparamiento de lo poco producido, para “sacarlo” cuando al dueño de tienda le dé la gana.

¿Pobre Venezuela, verdad? ¿Cómo es posible que pase esto en este país tan rico? ¿Qué hace el gobierno? “Ese Maduro es un inútil”, dicen unos cuantos pobladores y gobernantes de otros países que reclaman el respeto que no dan.

Hasta Google nos dedicó una icónica foto, tomada en Nueva York en el 2011, de una tienda con anaqueles vacíos que explicaba por sí sola el desabastecimiento en  Venezuela en el 2013, antes de llegar a esta crisis.
Pobre, engañaron a Google? ¿O Google engañó al  mundo entero? De que existe la manipulación mediática existe. Google publicó la foto, no se disculpa con este país por promover medias verdades y la vida sigue como si nada...

Recordemos que hace 20 años todo eso que hoy falta, estaba fácilmente en los anaqueles pero la mayoría de las y los venezolanos NO lo podíamos comprar porque no teníamos el dinero ni la seguridad laboral que hoy tenemos con futuro incierto.

Todo eso que falta hoy en este maravilloso país no es producido por este gobierno, ni por ningún gobierno de antes ni de los que vendrán después. Es producido por una industria capitalista, burguesa, manipuladora en sus precios y ganancias, empecinada en tumbar este gobierno legítimamente elegido, con los métodos electorales  reconocidos en el mundo entero.

Hay gente gobernando en algunos países del mundo que no han sido elegidos por sus pueblos. No es nuestro caso. Y aunque no guste a algunos los resultados de unas elecciones, ese es el resultado electoral. Si no nos gustan los resultados cambiemos el mecanismo, las formas organizativas de elección, cambiemos el sistema pero no injuriemos al elegido.

Se cuestiona la gestión de Maduro, pero no se cuestiona la manipulación de la industria, el acaparamiento de alimentos en grandes almacenes de esa misma industria, la disminución en la producción para hastiar al grueso pueblo que ha sostenido la dignidad de este gobierno. 

NO se cuestiona la dictadura financiera que nos somete a las y los venezolanos a estar en las amenazas del hambre todos los días, en las incertidumbres de las medicinas todos las semanas, en el desasosiego de que llegue el día en que las seguridades salariales que nos dejó el presidente Chávez ya no sean suficientes este mes para enfrentar al monstruo empresarial.

Porque es una dictadura financiera la que vivimos, es un golpe industrial que sostenidamente no produce suficiente porque no quiere,  porque su deseo es ver derrotados a las y los chavistas que osamos creernos personas con futuro, porque les duele que el gobierno haya producido educación, autoestima, sentido patrio, sistemas de salud gratuitos, derechos laborales, salariales y sociales; este gobierno produjo la mayor cantidad de dignidad y sentido de vida para las mayorías pobres de este país, y eso no se olvida fácilmente. ¿Será por eso que hay más colas para comprar barato donde se pueda, que protestas?.

Las empresas y las tiendas han preferido jugar con nosotras y nosotros, producen la mitad para ponernos a pelear en la búsqueda del insumo que algún otro se quedará sin él. En una cola de 300 personas venden obligadamente paquetes de pasta dental de seis unidades, y cuando faltan 50  personas en la cola, dicen que se acabó el dentífrico. Si se hubiera vendido un tubo de pasta por persona, más de las 300 hubieran tenido. Pero no, es obligatorio comprar el paquete de 6… ¡se nos  instiga a la pelea!

Buscan matar los sentimientos de solidaridad, esperanza en el porvenir, y  construcción colectiva que estaban en flor en esta Matria-patria nuestra.
Esa industria prefiere perder dinero con tal de ganar otra vez el gobierno, y con ello sus privilegios de estar en primera plana de periódico, volver a los teatros sin mezclarse con los pobres, ir a restaurantes exclusivos sin tener cerca de su mesa a cualquiera obrero o empleaducho porque su sueldo de obrero le daba para pagar, por lo menos una vez al mes, el mismo restaurante que ese dueño de empresa paga todos los días.

Lo poco que producen las empresas gubernamentales es lo que se vende a bajo costo, con precios regulados por este gobierno desde hace cinco años, y que la mayoría hoy hace grandes colas para acceder a ellos en justicia y empecinada defensa de esos bajos precios, como una forma de sostener este gobierno; al mismo tiempo también compramos a muy alto costo las carnes, los productos de limpieza, y las verduras que mágicamente suben cada día.

Se cambian nuestras rutinas alimenticias, se come yuca en vez de arroz, aromáticas por café, y nos tomamos con curiosidad recetas alternativas para hacer arepas de plátano y hasta estamos sembrando en nuestros patios.  Luces y sombras de resistir en diversas visiones y opciones de mundo, la complejidad de la vida misma, aquí o allá donde usted está leyendo.

Este noble pueblo aún no se ha puesto en la calle a manifestar por la falta de comida, todavía las grandes cadena de información no tienen esa noticia ¿Por qué será? Tampoco la oposición lo hace.
Protestan por sus presos políticos que en verdad son políticos presos, se concentran unos pocos por la búsqueda de amnistía, por salir de Maduro.
Pero no generan una gran concentración, una marcha contundente para protestar por la falta de alimentos e insumos médicos; todavía a la oposición no se les ocurre aglutinar el sentimiento de cansancio de ambas tendencias político partidistas  ¿Por qué será? Debe ser que todavía no es negocio…

Hay quienes no hemos dejado de comer en casa con la rutina de siempre. Hay quienes ya resienten la falta de alimentos, el dolor de la muerte ante la falta de un medicamento, el dinero disminuido a fin de mes ¿Cómo valorar las mayorías y las minorías en las resistencias de modelos políticos, unos enquistados usando su poderío histórico; otros en alternativas y sin mayor experiencia de gobernar siendo señalados para descartarlos del imaginario mundial?

No pudieron tumbar al presidente Chávez las dos veces que pararon la industria en el 2002 y el 2003 porque el momento histórico de relaciones políticas y gobiernos alternativos en América latina era otro, se vivía el mejor tiempo de solidaridad e integración.

Doce años de estrechas relaciones de intercambio comercial, de unión de fuerzas para evidenciar que otras formas de negociación e intercambio comercial eran posibles, más allá de los ámbitos mercantilistas y pagos de intereses. Esas relaciones nos salvaron de un golpe de estado en aquel momento, puede que a eso todavía le tema la oposición nuestra. Pero ya las condiciones relacionales gubernamentales en América Latina son otras y el golpe de estado puede venir.

El gobierno norteamericano vaticina que Maduro no llega a diciembre. Ese gobierno norteamericano que nos considera una amenaza, como si nuestro gobierno les hubiera hecho daño, o hubiera dado muestras de invadir otros países como lo  hacen ellos.

En estos 17 años de esplendor latinoamericano, las eternas élites que gobernaron nuestras tierras para enriquecerse y dejar a los pobres en su lugar de pobres tuvieron el tiempo suficiente para estudiar cada país, reorganizar sus fuerzas y arremeter hoy contra nosotros sin medida ni compasión. No nos perdonan que hayamos intentado querer tener nuestras propias formas de gobierno y nuestras propias formas de decir y hacer desde América Latina, no desde la banca mundial ni desde la concepción europea colonialista.

Las dignas dinastías de familias educadas en colegios y universidades católicas para gobernar (no se dice para oprimir), han pasado mucho tiempo sin hacerlo; y es esa casta política que hoy destituye a Dilma Rousseff acusada de una corrupción no comprobada, pero es su palabra de mujer dirigente de un partido de trabajadores contra la palabra poderosa de empresarios con inmunidad parlamentaria.

No son los hechos los que más hablan de nuestros gobiernos de izquierda: la seguridad social, la estabilidad laboral, la educación en nuestros pueblos, sino los orígenes de clase, etnia y género de presidentes como Dilma, Evo, Chávez, o Maduro. Esos orígenes no son confiables para las familias de bien y clásica democracia mundial heredada de conquistadores. Esa casta, ese grupo acostumbrado al poder gubernamental no le ha podido ganar  elecciones al Partido de los Trabajadores de Brasil ni al Partido Socialista de Venezuela de Venezuela, sólo el legítimo agotamiento en una parte del chavismo ante esta situación nuestra, le dio un parlamento opositor a Venezuela.

Esos grupos de poder, esas empresas, esos intereses financieros han aprovechado la crisis mundial de la economía, los errores de las dirigencias gubernamentales de la izquierda, el hastío que produce la manipulación de información en las poblaciones, y destruyen  gobiernos legítimos.

Luego de los acontecimientos en Brasil, es más cierta la probabilidad de golpe de estado en Venezuela o destitución de Maduro por cualquier vía, hasta por el democrático mecanismo del referéndum, habiendo agotado a este pueblo con la falta de alimentos.

Antes de morir el presidente Chávez teníamos la mayor sensación y acciones de felicidad colectiva nunca antes vividas;nuestra tasa de desempleo hoy se ubica en 6,7%; nuestros niñas y niños van diariamente a las escuelas con morrales y útiles escolares dados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación, eso sigue sucediendo y no hay deserción escolar hasta el Bachillerato, hay una deserción paulatina de 7,4 a 12 % de total de las que ingresaron en el primer grado en los últimos tres años.

El 83% de las personas de tercera edad en todo el territorio nacional han sido  incluidas en el sistema de pensionesdel Estado, lo que representa un total de 3.031.381 adultos mayores pensionados, entre todas las religiosas del sagrado corazón de Venezuela que tenemos la experiencia de vivir de nuestros sueldos remunerados, de la seguridad social y pensiones.

Más que la falta de algunos alimentos e insumos médicos y medicinas, nos preocupan la posibilidad muy cierta de que el triunfo en Venezuela de la industria capitalista, por cualquier medio, implique perder la mayor suma de seguridad social, salarial y educativa que jamás tuvimos.

Nos vemos en el porvenir ante el espejo de los despidos masivos del nuevo gobierno argentino, y en la eliminación del Ministerio de la Cultura del nuevo gobierno de Brasil que debería ser provisional y ya gobierna como totalitario.

Ante las preocupaciones de las y los compañeros del mundo entero, les decimos que cada día es día de resistencia, preocupación y ocupación para sostener el tejido relacional solidario ante tanta exacerbación del individualismo, ante tanta especulación con el presente y tanto nerviosismo con el futuro.

Cada día se necesita renovar esperanzas que resguarden la memoria de lo conquistado en justicia y dignidad, para evitar la tentación de volver la vista atrás y convertirnos en estatuas de sal.

Necesitamos recuperar la confianza en la propia humanidad y en otras formas de poder construido colectivamente y a nuestro ritmo. Urge seguir reinventando la política y sus distintas formas de políticas públicas a favor de olvidados de la historia y vencidos de hoy por las industrias bélicas e informativas, que no perdedores en la búsqueda de otro mundo más justo y sororal”.

*Jacquelin Jiménez. Mujer, educadora, Hermana del Sagrado Corazón en Venezuela

Fuente: http://la-tabla.blogspot.pe/2016/05/conozca-la-terrible-escasez-de.html