Dos años después de los hechos y cuando las víctimas siguen exigiendo una investigación independiente y rigurosa que jamás se ha producido, Ucrania trata ahora de tomar el camino más fácil: culpar de las muertes de casi medio centenar de activistas y ciudadanos de Odessa en la Casa de los Sindicatos el 2 de mayo de 2014 a una de las víctimas. Entre todos los hechos ocurridos aquel día en la ciudad –los enfrentamientos en el centro de la ciudad por la mañana, la carga de los nacionalistas contra el campamento de activistas anti-Maidan en Kulikovo, el incendio en la Casa de los Sindicatos y la actitud negligente de los servicios de protección ciudadana–, la Fiscalía de Ucrania opta por señalar como el momento clave que llevó a la muerte de 42 personas un supuesto llamamiento a los manifestantes de Kulikovo a refugiarse en el edificio de los sindicatos.
La Fiscalía de Ucrania ha anunciado que
el sospechoso en el caso de las muertes en la Casa de los Sindicatos de
Odessa el 2 de mayo de 2014 es el fallecido Vyacheslav Markin, entonces
diputado del Consejo Regional de Odessa.
La prensa ucraniana recoge que los
familiares del fallecido han recibido recientemente la notificación de
las sospechas contra Vyacheslav Markin en el caso de la tragedia de la
Casa de los Sindicatos. Según el documento, Markin supuestamente habría
alentado al grupo a entrar en el edificio y después habría provocado el
enfrentamiento entre los activistas de Kulikovo y los activistas de
Euromaidan, que según la investigación no cometieron crimen alguno, sino
que simplemente defendieron la ley en Odessa. Ucrania argumenta que los
actos de Markin y su compañero Yuiy Trofimov dieron lugar a la muerte
de 42 activistas del Campo de Kulikovo, incluyendo el propio Vyacheslav
Markin, que huyendo de las llamas saltó por la ventana de la Casa de
los Sindicatos y que posteriormente murió en el hospital a causa del
traumatismo.
“El intento de hacer recaer la
responsabilidad de las muertes del 2 de mayo sobre el diputado regional
Vyacheslav Markin es una consecuencia de la actual corrupción política
del país. Vyacheslav Vladimirovich era mi amigo y cuando llegó al Campo
de Kulikovo estuvo a mi lado prácticamente todo el tiempo. Declaro, con
toda la responsabilidad, que no realizó ningún llamamiento a entrar en
el edificio, sino todo lo contrario: pidió a la gente que se dispersara.
Hay algo importante en el caso del 2 de mayo: quien acusa es el
vencedor en el conflicto civil y, por supuesto, hace todo lo que está en
su mano para responsabilizar a los ciudadanos de Odessa del bando
opositor, concretamente el fallecido Vyacheslav Markin, que no puede
defenderse. Él no puede, pero yo sí puedo hacerlo por él!”, afirmó
Alexey Albu, superviviente de la Casa de los Sindicatos y coordinador de
Unión Borotba, prohibida en Ucrania.
Según el exdiputado, el Gobierno de
Ucrania trata de culpar no a quienes enviaron militantes a Odessa en
abril (como hiciera el antiguo gobernador de la región de Odessa,
Vladimir Nemirovsky), no a quienes dieron la orden de enviar los
violentos del centro de la ciudad hacia el campo de Kulikovo (como hizo
el vicegobernador, jede del Departamento de Seguridad Ciudadana y
Anticorrupción, Igor Belianskiy), no a quienes armaron a la extrema
derecha, no a quienes remataron a quienes saltaron por las ventanas,
sino a quienes se defendieron de ellos.
Así que ahora, según Albu, es práctico
descargar de responsabilidad a algunos oficiales, que siguen ocupando
altos cargos en Ucrania, y culpar a personas que jamás podrán responder.
“Se han creado numerosos mitos sobre el
asesinato masivo cometido el 2 de mayo de 2014. Uno de esos mitos es que
todos los fallecidos murieron a causa del fuego y el humo o por las
caídas desde las ventanas. ¡Es mentira! Dentro del edificio, hubo
personas que recibieron disparos, fueron estranguladas y asesinadas. La
persona a la que tratan de cargar la culpa por las muertes de Odessa fue
rematada tras haber saltado por la ventana. ¡Y no solo él! En algún
momento llegará el día de la verdad y antes o después todos tendrán que
responder por sus actos. Así que recomendaría a los fiscales que piensen
bien sus actos, que en mi opinión son ilegales”, concluyó Albu.
