lunes, 27 de febrero de 2017

AL QAEDA GANA SU PRIMER OSCAR


El evento más importante de la industria cultural gringa (la gala de los Oscar) premió la historia de los Cascos Blancos sirios (The White Helmets en inglés) como mejor cortometraje documental.

El cortodocumental premiado por Hollywood fue producido por Netflix y realizado por el director Orlando Von Einsiedel. La misma pieza audiovisual fue utilizada para promover la nominación de los Cascos Sirios al premio Nobel de La Paz el año pasado. 
Esta ONG de supuestos rescatistas en zonas del conflicto sirio fue fundada en 2013 en Turquía por James Le Mesurier, ex alto oficial británico y alto representante de la ONU durante las guerras de Bosnia y Kosovo. Le Mesurier, además, formó parte de las contratistas militares Olive Security y Good Harbour International. La primera está relacionada con Blackwater (hoy Academi), famosa por sus masacres contra la población civil en Irak. La segunda fue dirigida por Richard Clark, ex asesor de seguridad de George W. Bush. 
Pero más allá del prontuario de su creador, un dato quiebra el mito de que son "un grupo de personas humildes y altamente comprometidas, que están entre los más dulces y más amables que hayan encontrado alguna vez", como dijo el director del cortometraje: uno de sus principales dirigentes, Raed Al-Saleh, se le prohibió la entrada a los Estados Unidos por suponer un riesgo para la seguridad del país, según explicara el portavoz del Departamento de Estado Mike Tonner en su momento. Fue devuelto a Estambul cuando intentó ingresar a los Estados Unidos.
Lo mismo le sucedió a Khaled Khatib, fotógrafo del grupo, cuando este domingo quiso estar presente en la ceremonia de los Oscars. Esta vez, el Departamento de Seguridad Nacional argumentó que la prohibición de entrada se basaba en  la "información negativa" que habían hallado sobre su persona.  
Así no es de extrañar que Estados Unidos tenga  sus reparos a la hora de permitir la entrada a personas vinculadas a grupo terroristas en Siria. Ni que, junto a Gran Bretaña, financie al grupo para realizar propaganda contra el Estado Sirio con el fin de criminalizarlo. Ya que esta conducta contradictoria es normal en el comportamiento bipolar de Washington. 
Sin embargo, estos mal llamados rescatistas no hacen esfuerzo en ocultar su simpatía por Jabhat Fateh al-Sham (el nombre de Al-Qaeda en Siria). Tampoco ocultan sus festejos cuando esta organización terrorista o el Estado Islámico toma una ciudad, llegando al extremo de participar en ejecuciones perpetradas por los yijadistas armados, como se aprecia en la siguiente secuencia de fotos:





A tal punto llega su involucraimiento dentro del conflicto a favor del terrorismo, que muestran a soldados sirios asesinados como trofeos de guerra:



Los Cascos Blancos, además, participaron en la puesta en escena del rescate del niño sirio Omran Daqneesh en septiembre de 2016, quien fue utilizado para una operación de propaganda viral para manipular a la opinión pública sobre supuestos bombardeos contra la población civil siria comandados por Rusia y Bashar Al-Assad, en una clara muestra de morbosidad publicitaria. El portal Moon Of Alabama, y dos sendas investigaciones de Misión Verdad, han revelado cómo esta ONG realiza puestas en escena y fabrica falsos positivos sobre supuestas violaciones de derechos humanos del ejército sirio y sus aliados para favorecer a Al-Qaeda y otras organizaciones terroristas. 
Los Cascos Blancos actúan en zonas tomadas por los "rebeldes moderados" y los militantes de Al-Qaeda, demostrando para quién trabajan al final de cuentas. Sus rescates orquestados y previamente preparados cumplen también una función militar estratégica: sensibilizar a la opinión pública para que se detengan los bombardeos del ejército sirio y sus aliados y así Al-Qaeda pueda replegarse y protegerse de bajas en el terreno. Son su oficina de prensa y cuartel de propaganda.
Su premiación en los Oscar es un espaldarazo de la élite financiera (y su aparato de publicidad política, Hollywood) al terrorismo en Siria. Impulsan su imagen, lo relegitiman ante la opinión pública e intentan blindar la credibilidad de esta ONG vital para generar propaganda humanitaria anti-siria y anti-rusa en un momento clave del conflicto. Más que un premio de consolación es un apoyo frontal a los asesinos de la nación siria, un llamado a que la guerra continue.



FUENTE: MISIÓN VERDAD

viernes, 17 de febrero de 2017

MAFIA MEDIÁTICA CNN FUERA DE VENEZUELA: CAUSAS Y FACTORES INVOLUCRADOS





Conatel acordó iniciar procedimientos administrativos sancionatorios y la consecuenciales medidas cautelares contra la señal de CNN en Español en Venezuela. Al momento de realizarse esta redacción pudimos constatar que el referido canal no se encuentra disponible en las operadoras de servicios de suscripción.

Tal procedimiento, como reza un comunicado de la autoridad venezolana en telecomunicaciones, "obedece al contenido que viene difundiendo la citada cadena internacional de noticias de forma sistemática y reiterada en el desarrollo de su programación diaria, de la cual se desprenden de forma clara y perceptible contenidos que presuntamente constituyen agresiones directas" contra Venezuela y la dirigencia de su gobierno.

La reacción de Conatel ocurre en consecuencia de que CNN en Español emitiera, a través de su programa "Conclusiones", un bodrio llamado "Pasaportes en la Sombra", en el cual Misael López, ex consejero de la embajada de Venezuela en Irak, afirmó que en dicho ente diplomático existía una supuesta red de tráfico y venta de pasaportes venezolanos a personas vinculadas con el terrorismo.

En la mal llamada "investigación", que más bien tenía todas las características de ser un acto de propaganda, CNN aseguró que se vendieron 173 pasaportes incluyendo a miembros de la organización Hezbollah, intentando vincular eso con el vicepresidente Tareck El Aissami, basándose para ello en el origen familiar libanés del vicepresidente venezolano, sin aclarar por supuesto que la familia El Aissami es de origen druso. Dicho de otra manera, bastó su apellido para asociarlo con el islamismo.

CNN infirió además que estos pasaportes servirían para la introducción de militantes yihadistas en EEUU, para perpetrar, con patrocinio venezolano, actos de terrorismo.

Delcy Rodríguez señala vínculos de la fuente de CNN

La principal fuente empleada por CNN en su olla "Pasaportes en la sombra" es Misael López, ex consejero legal de la embajada de Venezuela en Irak entre 2013 y 2015. López, además de colaborar con CNN, explicó a esa cadena estadounidense que en España entregó supuestas pruebas de sus denuncias en su poder a agentes en Madrid del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), lo que hace parecer este caso no como una mera cuestión periodística, sino un caso de investigación penal internacional.

Delcy Rodríguez ha hecho una serie de importantes señalamientos contra Misael López. Según la Canciller venezolana, López mantiene una relación personal (de tipo sentimental) con Ana Argotti, quien es la actual abogada de Lilian Tintori. Misael López fue despedido del servicio exterior venezolano luego de intentar extraer dinero de la embajada venezolana de forma ilegal en el banco iraquí Cairo Amman Bank. Según la Canciller, "este señor se presentó con un pasaporte, usurpando la identidad del embajador de Venezuela en Irak, y pretendió sacar el dinero de la embajada".

Además es acusado de intentar abusar sexualmente de una intérprete que trabaja en la embajada venezolana en Bagdad. "Es un delincuente que trató de robar el dinero de Venezuela, es un delincuente que quiso cometer delitos sexuales de una de nuestras trabajadoras en Irak", reiteró.

Consecuencias de la olla de CNÑ

El montaje de CNN viene a engrosar una serie de ataques y señalamientos muy estridentes contra la dirigencia del gobierno venezolano. Esta campaña persistente está muy acompasada, por demás, con actores recalcitrantes antichavistas, lobbystas en EEUU ligados a Israel, al negocio armamentístico y financiero, y halcones que mantienen una agenda consistente de asedio.

Uno de ellos es Marco Rubio, quien usó la "investigación" de CNN para hacer señalamientos muy graves.

Cuatro días después del reportaje de CNN contra Venezuela, el senador Marco Rubio presentó el caso ante el Congreso de los Estados Unidos basando sus acusaciones en el contenido transmitido por CNN. "Hay nexos, de acuerdo con CNN, del actual vicepresidente Tareck El Aissami con 173 pasaportes y cédulas expedidas a individuos provenientes de Medio Oriente, incluida gente vinculada al grupo terrorista Hezbollah", señaló Rubio en una sesión del Congreso norteamericano, indicando además que podrían haber ataques terroristas en suelo estadounidense con la colaboración de Venezuela.

"Una nación que está traficando y vendiendo pasaportes y documentos de viaje a individuos vinculados con el terrorismo representa una amenaza a la seguridad de Estados Unidos. Espero que en los días por venir, con esta información, con este reporte, podamos trabajar con el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado, con el fin de tomar las medidas apropiadas para proteger a nuestra nación y al mundo", añadió el senador republicano por el estado de Florida.

"Fuera del aire. Esa basura va fuera del aire"

El expediente de CNN contra el chavismo ha sido consistente y ordenado. Han abordado temas que van desde señalamientos de "narcotraficantes" en lo más alto del gobierno venezolano y hasta han inferido que Venezuela ha colocado en su territorio armas de destrucción masiva iraníes.

Sacar a CNN de la parrilla de medios en Venezuela parecía ser una cuenta pendiente. En Venezuela CNN también ha realizado operaciones de propaganda para manipular la realidad del país e inscribirse en una agenda de desestabilización interna y esto debemos verlo en contexto.

Según una investigación realizada por Misión Verdad en 2016, la corporación dueña de CNN, Time Warner, fue uno de los principales financistas de las dos campañas presidenciales de Barack Obama con casi 2 millones de dólares. Este dato que pone en relieve cómo las políticas de injerencia de la anterior administración (el Decreto Obama, leyes de sanciones, intimidación por parte del Comando Sur, etc.) contra Venezuela tuvieron su brazo mediático en CNN.

En tal sentido, esta acción soberana tiene dolientes en las profundidades del Estado profundo gringo, en su entramado de corporaciones y grupos de poder, y en sus esquemas de intervención contra el país.

No nos referimos entonces únicamente a corresponsales y conductores de programas mentirosos (como Osmary Hernández o Fernando del Rincón), que enfilan constantemente contra Venezuela, sino a toda la estructura de poder económico global que tiene intereses políticos en lo que esta cadena televisiva transmite día a día, sobre todo tratándose del país con las mayores reservas de petróleo y una de las principales de gas, oro y minerales estratégicos del mundo, como es el caso de Venezuela. Hay que imponer en este sentido una visión de conjunto: Venezuela no está lidiando contra una corporación mediática, en realidad se trata del entramado del poder fáctico gringo.

¿Qué hacen los corresponsales y las corporaciones de la información transnacional en Venezuela? Deslegitiman toda acción del Estado por responder los embates de la guerra impuesta desde adentro e imponen la agenda bajo el criterio ordenado al periodista. Las noticias son deliberadamente descontextualizadas, y son resignificadas para construir el relato que sirva de exportación para la "intervención humanitaria" en nuestro país. Hablamos en realidad de infomercenarios, la definición profesional de la miseria comunicacional.

Fernando del Rincón en 2014, por ejemplo, dio cobertura internacional al fracasado laboratorio de guerra civil en Venezuela (denominado "La Salida"), buscando darle legitimidad a la violencia para así exponer ante el mundo al gobierno venezolano como un "violador de derechos humanos" y a los grupos violentos como "luchadores por la paz y la restittución de la democracia". Tal cual fue el cuadro narrativo que se impuso sobre Siria y que posibilitó el inicio de la guerra. Fernando del Rincón vino precisamente a hacer ese trabajo de carpintería (como otros colegas de la cadena CNN lo hicieron en Siria y Libia), y fracasó.


Ese mismo año Fernando del Rincón mostró tuits falsificados del gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach, buscando incriminar al chavismo en los hechos de violencia registrados a finales de febrero en Valencia, donde lamentablemente falleció Génesis Carmona. Al final se terminó demostrando que la bala que le dio muerte salió de los grupos armados que generaban violencia, aunque Fernando del Rincón buscó incriminar al chavismo en el suceso. A continuación el desmontaje de la mentira:



En agosto de 2015 su corresponsal en Venezuela (Osmary Hernández) reportó supuestos saqueos y disturbios por alimentos en el estado Carabobo, intentando influir en la opinión pública un clima de crispación, zozobra e inestabilidad social. Días después, Fernando del Rincón afirmó que había sido un "error" ese reportaje y que realmente los saqueos nunca sucedieron. CNN mintió otra vez, tratando de exponer a Venezuela en una situación excepcional que sí o sí requiere una acción de fuerza (tanto en lo diplomático, como en lo financiero y en lo militar) por parte de Estados Unidos. Hacen propaganda para estimular las condiciones de una intervención (que no siempre es militar) y de conflicto interno.


Aunque podamos inscribir la salida del aire de CNN como una medida en el estricto orden comunicacional, tiene el atributo de ser además una medida de salud pública. De salud mental como problema público en Venezuela. Alentados por la propaganda de CNN, un grupo específico de la población es constantemente bombardeado y hasta ha sido arrastrada luego al desbordamiento y a la guarimba, al enfrentamiento interno, segados por una irritante y consistente campaña. Hoy leen que Tareck El Aissami es terrorista islámico, al día siguiente que es narcotraficante, y así. Algo había que hacer al respecto, al menos para proteger al pueblo venezolano de este foco persistente de asedio. Es una lástima el destino de la población en otros países latinoamericanos que parecen confinados a consumir semejante basura.



FUENTE: MISIÓN VERDAD

miércoles, 15 de febrero de 2017

LA DEA: LOS MEJORES AMIGOS DEL ''CHAPO'' GUZMÁN POR 12 AÑOS



Una investigación del periódico mexicano El Universal informa que en territorio mexicano agentes de la DEA y fiscales del Departamento de Justicia se reunieron y negociaron en secreto con miembros de los cárteles del narcotráfico como "El Chapo" Guzmán.


El diario mexicano reveló en 2014 que el gobierno de los Estados Unidos tenía conocimiento de las reuniones clandestinas de los agentes de la agencia antidroga con los narcotraficantes mexicanos, que se realizaron sin participación de las autoridades de México.

La información descubierta evidencia que la oficina regional de la DEA aprobaba aquellos encuentros y dejaba que los miembros de los carteles-socios siguieran con sus operaciones sin trabas.
Afirma la investigación que esta asociación se dio mientras gobernaron Vicente Fox (2000-2006) y, sobre todo, Felipe Calderón (2006-2012). Uno de los socios principales de la DEA fue el cártel de Sinaloa, la organización criminal del narcotráfico más influyente en México y cuyo jefe era "El Chapo" Guzmán, hoy encarcelado en los EEUU.

Según El Universal mexicano, la cooperación entre las autoridades estadounidenses y el narco de ese país se llevó a cabo para que la DEA y demás organismos gubernamentales pudieran "obtener información de organizaciones rivales, situación que incrementó la violencia en todo el país".
Los funcionarios estadounidenses que se reunieron con traficantes de droga en México son, entre otros, el fiscal Steve Fraga y los agentes de la DEA Manuel Castañón, David Herrod y Carlos Mitchen, quien fue asistente del director general de la reconocida oficina antidrogas.

Dice la investigación: "David Gaddis, entonces director regional de la DEA con sede en el Distrito Federal, así como otros directivos de la agencia en EEUU, autorizaron que sus agentes se reunieron con miembros de los cárteles sin informarlo al gobierno mexicano y permitieron, bajo acuerdos por escrito, que los narcotraficantes siguieran operando".

El aval por parte de las autoridades estadounidenses para extraer e ingresar toneladas de drogas a territorio mexicano fue un hecho consumado durante 12 años, según refiere la investigación.

Beneficios, permisos e inmunidad a narcocriminales

El nombrado agente de la DEA Manuel Castañón afirmó en una declaración por escrito que "he entrevistado a varios miembros de cárteles y narcotraficantes como Vicente Zambada-Niebla en México". Por cierto, Zambada-Niebla afirmó en 2015 que tenía un acuerdo de inmunidad con la DEA aunque éste fue procesado en territorio norteamericano.

También informa el periódico mexicano que entre 2009 y 2011 "agentes de la DEA en la oficina de Houston establecieron contactos directos con miembros importantes del cártel del Golfo y de Los Zetas".

Se creó, entonces, una red de informantes cuyos operadores son los mismos reyezuelos del narco en territorio mexicano. Sin importar que esta operación era ilícita de cabo a rabo.

Reporta El Universal: "El gobierno de los EEUU y sus varias agencias tienen una larga historia de proporcionar beneficios, permisos e inmunidad a criminales y sus organizaciones para cometer crímenes, incluyendo asesinato, en pago por recibir información en contra de otros criminales y otras organizaciones", dijo la defensa de Zambada-Niebla durante su proceso en Chicago, estado de Illinois.

"Dicha táctica -menciona la defensa de Zambada-Niebla, citada en la investigación- ha sido extensivamente usada por el Departamento de Justicia y sus varias agencias en 'la guerra contra las drogas' sin la preocupación por la pérdida de vidas tanto en México como en EEUU, y sin preocuparse por el continuo tráfico de drogas a territorio estadounidense o que se termine su consumo".

Las consecuencias de esta asociación entre los EEUU y el narco mexicano se tradujo en una extensa distribución en territorio estadounidense de las drogas traficadas por el cártel de Sinaloa, así como otros cárteles mencionados como los del Golfo y Los Zetas.

El siguiente mapa muestra la gigantesca infraestructura a lo interno de los EEUU por parte del cártel de Sinaloa (color amarillo pálido) y otros que son nombrados en la investigación hecha por El Universal, lo que muestra la notable influencia en distintas regiones a lo largo del territorio estadounidense.



Como vistosa consecuencia, los narcocárteles mexicanos en asociación con las autoridades estadounidenses han fortalecido el monopolio de la droga y por ello la concentración de poder en unos pocos grupos narcoterroristas a lo interno de México.

Por otro lado, y para conclucir, estas operaciones encubiertas por parte de instituciones del gobierno de los EEUU forman parte de "un modus operandi que implica una violación del derecho internacional público, además de representar más gasolina al fuego de la violencia, con violaciones al debido proceso y a derechos humanos", explicó Eduardo Buscaglia, un académico de la Universidad de Columbia entrevistado por El Universal para la investigación periodística.

Además asegura el catedrático que la DEA ha operado de la misma manera en Colombia, Tailandia, Cambodia y Afganistán.

La huella de la DEA está en todo el mundo, sobre todo en México y los EEUU, con el narcotráfico como excusa para expandir el negocio de la droga hasta límites por ahora desconocidos, siendo la base fundamental de un negocio multimillario y una estructura de acumulación financiera que no sólo incluye a los carteles sino a los grandes bancos estadounidenses. Con la autorización de los Estados Unidos, claro está.



FUENTE: MISIÓN VERDAD

lunes, 13 de febrero de 2017

ISRAEL PIDE SOBERANÍA DEL GOLÁN A CAMBIO DEL FIN DE LA CRISIS SIRIA



El régimen de Israel pide el reconocimiento de su soberanía de los altos de Golán a cambio del fin de la crisis siria, según han informado medios israelíes.
El ministro de vivienda israelí, Yoav Galant, durante una reunión del gabinete, presentó un plan de tres etapas para poner fin al conflicto armado sirio. El objetivo final de tales medidas busca bloquear la creciente amenaza iraní sobre los altos de Golán e impulsar el reconocimiento de la soberanía israelí sobre esta zona como parte de un futuro acuerdo con Siria.

La implementación del plan, según planteó el domingo Galant, también servirá a los intereses de EE.UU., Rusia y los países suníes de la región. De acuerdo con la iniciativa, Estados Unidos encabezaría una coalición global para reconstruir Siria con una inversión de decenas de miles de millones de dólares.
 
La reconstrucción de Siria –devastada por una crisis armada desde hace seis años – con la ayuda de fondos internacionales estará condicionada al reconocimiento de Damasco de la soberanía de Israel sobre los altos del Golán, enfatizó el ministro israelí.
 
A su juicio, Rusia aceptará el plan a cambio de establecer bases militares en Siria. Galant también señaló que la Administración de Donald Trump deberá condicionar la inversión monetaria a que los rusos bloqueen la participación de Irán en el proceso político en Siria.  

Los Altos del Golán, una meseta estratégica de Siria, fueron tomados por Israel tras la Guerra de los Seis Días de 1967 y posteriormente se los anexionó en 1981, en una maniobra que carece de reconocimiento mundial.
 
Cabe señalar que el régimen de Tel Aviv está buscando recursos energéticos en el Golán mientras Siria es escenario, desde mediados de marzo de 2011, de fuertes disturbios que han dejado 400.000 muertos, muchos de ellos civiles.
 
Para lograr sus objetivos, el régimen de Israel atiende en sus hospitales a miembros de varios grupos terroristas que operan en el Golán sirio (parte liberada) y, algunas veces, para cubrir el avance de hombres armados, lanza bombardeos contra las fuerzas sirias en esta región.


FUENTE: HISPAN TV

jueves, 9 de febrero de 2017

MACRI SE PERDONA UNA DEUDA DE 70.000 MILLONES CON EL ESTADO



El presidente argentino solo pagará el 1,18 por ciento de la enorme deuda que la empresa familiar Correo Argentino tiene con el Estado.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, le perdonó a su familia más de 70 mil millones de pesos argentinos (4 millones 465 mil dólares), correspondientes a la deuda de la empresa familiar Correo Argentino con el Estado, la cual lleva más de 15 años varada en los tribunales esperando resolución.

El antiguo Gobierno de Argentina rechazó distintas propuestas de pago de Correo Argentino por considerarlas abusivas pero ahora con Macri en el poder, el Estado aceptó una liberación de la deuda del 98,82 por ciento y podrán terminar de pagar en 2033.
"El Estado argentino solicitó una audiencia el 19 de mayo de 2016 y adelantó que podría prestar conformidad en caso de mejorarse la propuesta" hecha por Correo Argentino, aseguró la fiscal Gabriela Boquín, quien considera la nueva propuesta como "abusiva y su irregular aceptación perjudica gravemente el patrimonio del Estado Nacional".

La propuesta que le hizo el Estado al Gobierno de Macri fue la siguiente: una quita en la deuda de 70.163 millones de pesos, un 98,82 por ciento sobre el total de la deuda. Es decir, que Macri solo pagará el 1,18 porciento de la deuda que tenían con el Estado.



FUENTE: TELESUR

viernes, 20 de enero de 2017

LAS CONFESIONES DEL CRIMINAL JOHN KERRY



La guerra contra Siria es la primera que se prolonga por más de 6 años en plena era numérica. Numerosos documentos que deberían haberse mantenido en secreto ya han sido publicados. Aunque han aparecido en diferentes países, de manera tal que la opinión publica no tiene conciencia de ello, esos documentos ya permiten en este momento reconstruir la secuencia de los acontecimientos. La publicación de una grabación de declaraciones que John Kerry hizo en privado, en septiembre de 2016, revela la política del Departamento de Estado y obliga a todos los observadores –incluyéndonos a nosotros– a revisar sus análisis anteriores.

La difusión en The Last Refuge de la grabación completa del encuentro que el secretario de Estado John Kerry sostuvo con miembros de la Coalición Nacional (oposición siria en el exterior) el 22 de septiembre de 2016, en los locales de la delegación de los Países Bajos ante la ONU [1], pone en tela de juicio todo lo que todos creían haber entendido sobre la posición de Estados Unidos hacia Siria.

Primeramente, creímos que si bien Washington había iniciado la operación conocida como «Primavera Árabe» para derrocar los regímenes laicos en beneficio de la Hermandad Musulmana, luego había dejado a sus aliados emprender solos la Segunda Guerra contra Siria, a partir de julio de 2012.
Y que estos aliados perseguían sus propios objetivos –la recolonización, en el caso de Francia y Reino Unido; la conquista del gas, para Qatar; expansión del wahabismo y venganza posterior a la guerra civil libanesa, para Arabia Saudita; anexión del norte de Siria, para Turquía, según el modelo chipriota; etc.– porque se había renunciado al objetivo inicial. Pero John Kerry dice en esa grabación que Washington nunca dejó de tratar de derrocar la República Árabe Siria, lo cual implica que controló en cada etapa lo que hacían sus aliados. De hecho, durante los 4 últimos años, los yihadistas han sido dirigidos, armados y coordinados por el Allied LandCom, el mando de las fuerzas terrestres de la OTAN, con sede en la ciudad turca de Esmirna (Izmir).


En segundo lugar, John Kerry reconoce que Washington no podía ir más lejos por causa de 2 factores: el Derecho Internacional y la posición de Rusia. Entendámonos bien: Estados Unidos no dejó nunca de ir demasiado lejos. Destruyó la mayor parte la infraestructura siria vinculada a la industria del petróleo y el gas, usando como pretexto la lucha contra los yihadistas (lo cual corresponde al Derecho Internacional), pero lo hizo y sin invitación ni autorización del presidente Assad (lo cual viola el Derecho Internacional). Sin embargo, Estados Unidos no se atrevió a desplegar sus tropas en suelo sirio ni a combatir abiertamente, como lo hizo en Corea, en Vietnam y en Irak. Para eso, optó por poner a sus aliados en primera línea –aplicando el leadership from behind, o sea el «liderazgo desde atrás»– y apoyar, sin mucha discreción, grupos de mercenarios, como hizo en Nicaragua en los años 1980, aún exponiéndose a ser condenado por la Corte Internacional de Justicia –el tribunal interno de la ONU. Washington no quiere embarcarse en una guerra contra Rusia. Y esta última, que no se opuso a la destrucción de Yugoslavia y Libia, esta vez se levantó y rechazó la línea que supuestamente debía limitar su acción. Moscú está en condiciones de defender el Derecho con la fuerza si Washington se lanza abiertamente en una nueva guerra de conquista.

Tercero, John Kerry atestigua en esa grabación que Washington esperaba una victoria de Daesh (el Emirato Islámico) sobre la República Árabe Siria. Hasta ahora –basándonos en el informe del general Michael Flynn (fechado el 12 de agosto de 2012) y en el artículo de Robin Wright publicado en el New York Times el 28 de septiembre de 2013– habíamos entendido que el Pentágono aspiraba a crear un «Sunnistán» en territorios de Siria e Irak para cortar la ruta comercial terrestre de China hacia Occidente («Ruta de la Seda»). Pero Kerry confiesa que el plan iba mucho más lejos. Probablemente, Washington contaba con que Daesh tomara Damasco, de donde después debía expulsarlo Tel Aviv, con lo cual los yihadistas se replegarían hacia el «Sunnistán», cuyo control se les atribuiría. Siria habría quedado entonces dividida, con el sur bajo la ocupación de Israel, el este bajo control de Daesh y el norte para Turquía.

Esto permite entender por qué Washington proyectaba la imagen de que ya no controlaba nada, como si estuviese limitándose a permitir que sus aliados actuaran a su antojo: lo que hizo fue enrolar a Francia y Reino Unido en la guerra haciéndoles creer que podrían recolonizar el Levante, cuando en realidad tenía previsto dividir Siria sin ellos.

Cuarto, al reconocer que «apoyó» a Daesh, John Kerry admite que lo armó, con lo cual hace polvo la retórica de la «guerra contra el terrorismo».


- Sabíamos, desde el atentado del 22 de febrero de 2006 contra la mezquita al-Askari, en Samarra, Irak, que Daesh –inicialmente denominado «Emirato Islámico en Irak»– había sido creado por el director nacional de la inteligencia estadounidense, John Negroponte, y por el coronel James Steele –siguiendo el esquema de lo que ya habían hecho a principios de los años 1980 en Honduras– para acabar con la resistencia iraquí y desatar una guerra civil.
- Sabíamos, desde que el diario del PKK Ozgur Gundem publicó el acta de la reunión de planificación realizada en Amman el 1º de junio de 2014, que Estados Unidos organizó la ofensiva conjunta de Daesh contra la ciudad iraquí de Mosul y del gobierno regional del Kurdistán iraquí contra Kirkuk.
- Ahora sabemos con certeza que Washington nunca cesó su apoyo a Daesh.

Quinto, el conflicto entre el clan Allen/Clinton/Feltman/Petraeus y la administración Obama/Kerry lo habíamos interpretado como un desacuerdo sobre si había o no que apoyar a Daesh. Nada de eso. Ninguno de esos dos grupos tiene el menor escrúpulo en organizar y apoyar a los yihadistas más fanáticos. El desacuerdo reside única y exclusivamente en cuanto a recurrir a la guerra abierta –y el conflicto con Rusia que ello podría provocar– u optar por la acción secreta. El general Michael Flynn –actual consejero de seguridad nacional de Donald Trump– es el único que se opuso al yihadismo.

Si, dentro de algunos años, Estados Unidos se derrumbara, como sucedió con la URSS, esta grabación de John Kerry, podría servir de prueba acusatoria contra él y contra Barack Obama ante una jurisdicción internacional –pero no ante la Corte Penal Internacional, ya demasiado desacreditada.

Como ya reconoció la autenticidad de los fragmentos anteriormente publicados por el New York Times, Kerry no podría impugnar la autenticidad de la grabación íntegra. El apoyo a Daesh que Kerry expresa en esa grabación viola varias resoluciones de la ONU y prueba su responsabilidad personal, y la del aún presidente de Estados Unidos Barack Obama, en los crímenes contra la humanidad perpetrados por esa organización terrorista.

Thierry Meyssan

[1] “Absolutely Stunning – Leaked Audio of Secretary Kerry Reveals President Obama Intentionally Allowed Rise of ISIS…”, The Last Refuge (The Conservative Tree House), 1º de enero de 2017.
Thierry Meyssan


FUENTE: RED VOLTAIRE

miércoles, 4 de enero de 2017

El CAMBIO DE BANDO DE TURQUÍA



El presidente ruso Vladimir Putin anunció la proclamación de un alto al fuego en Siria, acordado con Turquía, país que hasta ahora había sido el principal respaldo operativo de los yihadistas. ¿Cómo se explica este giro inesperado? ¿Logrará el presidente turco Erdogan mover su país de la esfera influencia de Estados Unidos a la de Rusia? ¿Cuáles son las causas y consecuencias de este importante cambio de bando?

Turquía es un país miembro de la OTAN, aliado de Arabia Saudita, amo del yihadismo internacional desde que el príncipe saudita Bandar ben Sultán tuvo que ser hospitalizado –en 2012– y padrino de la Hermandad Musulmana desde el derrocamiento de Mohamed Morsi en Egipto y la discrepancia entre Doha y Riad, en 2013 y 2014. En noviembre de 2015, Turquía llegó incluso a atacar a Rusia, derribando un Sukhoi-24 y provocando con ello una ruptura de relaciones diplomáticas con Moscú.

Pero esa misma Turquía acaba de apadrinar el alto al fuego en Siria, diseñado por Rusia [1]. ¿Por qué?

Desde 2013, Washington ha dejado de ver a Recep Tayyip Erdogan como un aliado confiable. Debido a ello, la CIA realizó diversas operaciones no contra Turquía sino directamente contra Erdogan.
En mayo-junio de 2013, la CIA organiza y respalda el movimiento de protesta del parque Taksim Gezi. Durante las elecciones legislativas turcas de junio de 2015, la agencia estadounidense financia y maneja el partido de las minorías HDP para limitar los poderes del presidente Erdogan. Recurre a esa misma táctica en las elección de noviembre de 2015, pero el poder turco logra “arreglarlas”. La CIA pasa entonces de la política a la acción secreta. Organiza 4 intentos de asesinato, de los que el más reciente –en julio de 2016– termina muy mal, cuando la agencia estadounidense empuja un grupo de oficiales kemalistas a tratar de dar un golpe de Estado sin ninguna preparación.

Recep Tayyip Erdogan se halla, por lo tanto, en la misma posición que el primer ministro italiano de los años 1970, Aldo Moro: está a la cabeza de un país miembro de la OTAN y enfrenta la hostilidad de Estados Unidos. A Aldo Moro, la OTAN logró eliminarlo manipulando un grupo de extrema izquierda [2]. Pero no ha logrado liquidar a Erdogan.
Por otro lado, para ganar las elecciones en noviembre de 2015, Erdogan tuvo que captar a los supremacistas turco-mongoles reactivando unilateralmente el conflicto con la minoría kurda. De hecho, a su base electoral islamista del AKP le agregó los supuestos «nacionalistas» del MHP. En cuestión de meses mató más de 3 000 ciudadanos turcos miembros de la etnia kurda y arrasó varias aldeas, incluso barrios de grandes ciudades.

Para terminar, al servir de intermediario para la entrega a al-Qaeda y al Emirato Islámico (Daesh) del armamento que enviaban Arabia Saudita, Qatar y la OTAN, Erdogan estableció una estrecha relación con las organizaciones yihadistas. No dudó en utilizar la guerra contra Siria para echarse dinero en el bolsillo, a título personal. Primero lo hizo apoderándose de las maquinarias de las fábricas de Alepo –desmontadas y trasladadas a Turquía– y luego traficando con el petróleo y las antigüedades robados por los yihadistas. Todo el clan Erdogan fue vinculándose paulatinamente a los yihadistas. Por ejemplo, su actual primer ministro, el mafioso Binali Yildirim, organizó talleres para la fabricación de artículos falsificados en los territorios que administra Daesh.

Pero la intervención del Hezbollah en la segunda guerra contra Siria –a partir de julio de 2012– y después la intervención de la Federación Rusa –en septiembre de 2015– imprimieron un giro al conflicto. La gigantesca coalición de los “Amigos de Siria” ha perdido gran parte del terreno que ocupaba y está encontrando cada vez más dificultades para reclutar nuevos mercenarios. Miles de yihadistas han abandonado el campo de batalla y ya se han replegado hacia Turquía.

Pero la mayoría de esos individuos son incompatibles con la civilización turca. El problema es que los yihadistas no fueron reclutados como un ejército coherente sino para reunir el mayor número posible de elementos armados. Llegaron a ser al menos 250 000, quizás incluso muchos más. Al principio eran delincuentes árabes bajo las órdenes de miembros de la Hermandad Musulmana. Progresivamente, fueron agregándose los sufistas naqchbandis del Cáucaso e Irak, e incluso jóvenes occidentales sedientos de revolución.

Esta increíble mezcolanza no puede mantenerse si se desplaza a Turquía. En primer lugar, porque los yihadistas ahora quieren tener su propio Estado, y parece imposible que puedan proclamar otra vez el Califato en Turquía. Y también por todo tipo de razones de orden cultural. Por ejemplo: los yihadistas árabes han adoptado el wahabismo de los donantes sauditas. Según esa ideología del desierto, la Historia no existe. Por eso han destruido numerosas ruinas antiguas, supuestamente porque el Corán prohíbe los ídolos. Si bien esa óptica no ha encontrado problemas en Ankara, nadie concibe que los dejen tocar el patrimonio turco-mongol.

De hecho, en este momento Erdogan tiene –además de Siria– otros 3 enemigos:
- Estados Unidos y sus aliados turcos –el FETO, organización del islamista burgués Fethullah Gulen;
- los kurdos independentistas, sobre todo el PKK;
- las pretensiones de los yihadistas, principalmente los de Daesh, de crear un Estado sunnita.

El interés de Turquía sería aplacar prioritariamente sus conflictos internos con el PKK y con el FETO. Pero el interés personal de Erdogan es encontrar un nuevo aliado. Después de haber sido aliado de Estados Unidos, durante el ascenso estadounidense, ahora quiere convertirse en aliado de Rusia, que ya es la primera potencia militar del mundo en materia de guerra convencional.

Operar este cambio de bando parece particularmente difícil en la medida en que Turquía es miembro de la OTAN, organización de la que nadie ha logrado salir. Quizás pudiera, en un primer momento, salir del mando militar integrado, como hizo Francia en 1966. Y hay que recordar que en aquella época Charles De Gaulle tuvo enfrentar un intento de golpe de Estado y fue objeto de numerosos intentos de asesinato por parte de la OAS, organización financiada… por la CIA [3].


Suponiendo que Turquía lograse manejar ese cambio, todavía tendría que hacer frente a otros dos grandes problemas.

En primer lugar, aunque no se conoce con precisión la cantidad de yihadistas desplegados en Siria e Irak, es posible estimar que ya queden sólo entre 50 000 y 200 000. Sabiendo que esos mercenarios son masivamente irrecuperables, ¿qué se puede hacer con ellos? El acuerdo de alto al fuego, redactado de manera voluntariamente imprecisa, deja abierta la posibilidad de atacarlos en Idlib. Esa gobernación siria se halla bajo la ocupación de una serie de grupos armados, sin vínculos entre sí pero bajo la coordinación de la OTAN, desde el LandCom, instalado en Esmirna (Izmir) –precisamente en Turquía–, a través de ONGs «humanitarias». Contrariamente a Daesh, esos yihadistas no han sabido organizarse correctamente y siguen dependiendo de la ayuda de la OTAN. Esa ayuda les llega a través de la frontera turca, que podría cerrarse de un momento a otro. Sin embargo, si bien resulta fácil controlar los camiones que siguen rutas bien definidas, no es posible cortar el paso a los hombres que se mueven a campo traviesa. Miles, quizás decenas de miles de yihadistas, podrían huir próximamente hacia Turquía y desestabilizar ese país.

Turquía ya inició su cambio de retórica. El presidente Erdogan acusó a Estados Unidos de seguir apoyando a los yihadistas en general y a Daesh en particular, dando a entender que si él mismo lo hizo en el pasado fue bajo la mala influencia de Washington. Ankara espera ganar dinero poniendo la reconstrucción de Homs y Alepo en manos de su empresa constructora. Pero es difícil imaginar que, después de haber pagado a cientos de miles de sirios para que abandonaran su país, después de haber saqueado el norte de Siria y de haber respaldado a los yihadistas que han destruido el país y asesinado a cientos de miles de sirios, Turquía logre evadir todas sus responsabilidades.

El cambio de bando de Turquía –si se confirma en los próximos meses– traerá todo una cadena de consecuencias. Comenzando por el hecho que el presidente Erdogan se presenta ahora no sólo como aliado de Rusia sino también como socio del Hezbollah y de la República Islámica de Irán, o sea de los héroes del mundo chiita. Termina con ello el sueño de una Turquía líder del mundo sunnita, que lucha contra los «herejes» con el dinero de Arabia Saudita. Pero el conflicto artificial entre musulmanes, desatado por Washington, no terminará hasta que Arabia Saudita también renuncie a la ilusión.

El extraordinario giro de Turquía resulta probablemente difícil de entender para los occidentales, que creen que la política es siempre pública. Sin entrar a mencionar el arresto de varios oficiales turcos en un bunker de la OTAN en el este de Alepo, hace 2 semanas, es más fácil de interpretar para quienes recuerdan, por ejemplo, el papel personal de Recep Tayyip Erdogan durante la primera guerra de Chechenia, cuando él mismo dirigía la Milli Gorus, papel del que Moscú nunca habló pero que está ampliamente documentado en los archivos de los servicios de inteligencia de la Federación.

Vladimir Putin ha preferido convertir un enemigo en aliado, en vez de hacerlo caer y tener que seguir batallando contra el Estado que hoy dirige. El presidente Bachar al-Assad, sayyed Hassan Nasrallah y el ayatola Alí Khamenei han comprendido que es mejor hacer lo mismo.


Elementos a recordar:

- Después de haberse ilusionado con la conquista de Siria, el presidente Erdogan ahora se halla en dificultades –únicamente por causa de su propia política– en 3 frentes a la vez: tiene problemas con Estados Unidos y con el FETO –la organización de Fethullah Gulen–; con los kurdos independentistas del PKK; y con Daesh.
- A esos tres adversarios podría agregarse nuevamente Rusia, que posee abundante información sobre la trayectoria personal de Erdogan. Eso ha llevado al presidente Erdogan a optar por aliarse con Moscú y pudiera llegar a salir del mando integrado de la OTAN.


Thierry Meyssan



FUENTE: VOLTAIRE.ORG