miércoles, 20 de julio de 2016

BRZEZINSKI: SÍ, LA CIA ENTRO EN AFGANISTÁN ANTES QUE LOS SOVIÉTICOS

Brzezinski: «Sí, la CIA entró en Afganistán antes que los rusos…»





Le Nouvel ObservateurEl ex director de la CIA, Robert Gates, lo afirma en sus Memorias [1]: los servicios secretos estadounidenses comenzaron a ayudar a los muyahidines afganos 6 meses antes de la intervención soviética. En aquella época usted era el consejero del presidente Carter para los asuntos de seguridad. ¿Desempeñó entonces usted un papel clave en este asunto? ¿Lo confirma usted?
Zbigniew Brzezinski: Sí, según la versión oficial de la historia, la ayuda de la CIA a los muyahidines comenzó durante el año 1980, cuando el ejército soviético ya había invadido Afganistán, el 24 de diciembre de 1979.
Pero la realidad que se mantuvo en secreto es diferente. Fue el 3 de julio de 1979 cuando el presidente Carter firmó la primera directiva sobre la asistencia clandestina para los opositores al régimen prosoviético de Kabul. Y ese día yo escribí una nota al presidente donde le explicaba que en mi opinión esa ayuda provocaría una intervención militar de los soviéticos.
Le Nouvel ObservateurA pesar de ese riesgo usted era partidario de aquella «covert action» (operación clandestina). ¿Quizás usted hasta deseaba esa entrada en guerra de los soviéticos y quería provocarla?
Zbigniew Brzezinski: No es exactamente así. Nosotros no empujamos los soviéticos a intervenir pero incrementamos conscientemente la probabilidad de que lo hicieran.
Le Nouvel ObservateurCuando los soviéticos justificaron su intervención diciendo que su objetivo era luchar contra una injerencia secreta de Estados Unidos nadie les creyó. Pero había un fondo de verdad. ¿No siente usted algo de arrepentimiento hoy en día?
Zbigniew Brzezinski: ¿Arrepentirme de qué? Aquella operación secreta era una excelente idea. Su efecto fue que atrajo los rusos a caer en la trampa afgana ¿y usted quiere que me arrepienta de eso? El día que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera, yo le escribí al presidente Carter [diciéndole] sustancialmente: «Ahora tenemos la oportunidad de darle a la URSS su guerra de Vietnam.»
De hecho, Moscú tuvo que librar durante casi 10 años una guerra insoportable para el régimen, un conflicto que provocó la desmoralización y finalmente el estallido del imperio soviético.
Le Nouvel Observateur¿Tampoco se arrepiente usted de haber favorecido el integrismo islamista, de haber aportado armas y consejo a futuros terroristas?
Zbigniew Brzezinski: ¿Qué es lo más importante para la historia mundial? ¿Los talibanes o la caída del imperio soviético? ¿Algunos locos islamistas o la liberación de Europa central y el fin de la guerra fría?
Le Nouvel Observateur¿Algunos locos? Si se está diciendo constantemente que el fundamentalismo islámico representa hoy una amenaza mundial.
Zbigniew Brzezinski: Boberías. Según nos dicen, Occidente debería tener una política global ante el islamismo. Eso es estúpido. El islamismo global no existe. Veamos el islam de manera racional y no demagógica o emocional. Es la primera religión del mundo, con 1 500 millones de creyentes. Pero, ¿qué tienen en común la Arabia Saudita fundamentalista, el Marruecos moderado, el Pakistán militarista, el Egipto prooccidental y el Asia secularizada? Nada que no sea lo mismo que une a los países cristianos.
Fuente
Nouvel Observateur (Francia)
Semanario de izquierda. Difusión: 550,000 ejemplares. 


Fuente: Le Nouvel Observateur, edición del 15 al 21 de enero de 1998, p. 76.
[1From the Shadows, por Robert Gates, Simon and Schuster.


Fuente : «Brzezinski: «Sí, la CIA entró en Afganistán antes que los rusos…»», por Zbigniew Brzezinski, Nouvel Observateur (Francia) , Red Voltaire , 15 de enero de 1998, www.voltairenet.org/article185558.html

viernes, 15 de julio de 2016

ERDOGAN: LOS GOLPISTAS PAGARÁN POR SU TRAICIÓN



El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha reafirmado que los responsables del golpe militar “pagarán un precio muy alto” por esta “traición”.
El mandatario turco ha hecho estas declaraciones ante los medios al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ataturk en Estambul.
“Resulta muy lamentable que un grupo pequeño dentro de nuestra Fuerza Armada haya planeado en contra de la unidad y la integridad de nuestro país (…) Como ha quedado muy claro, lo que ocurrió ayer por la noche fue una rebelión”, ha dicho Erdogan.
Dirigiéndose a los militares golpistas, el presidente ha afirmado: “Déjenme decirles de antemano; tendrán que pagar un precio muy alto. Aquí es un Gobierno que ha llegado al poder con el voto del pueblo”.
“Para mí, esta rebelión fue un favor por parte de Dios. ¿Saben por qué? Porque hace que nosotros limpiemos nuestras Fuerzas Armadas (de actores traidores)”, ha proseguido el jefe del Estado turco.
Asimismo, ha declarado que los rebeldes militares pensaban que su levantamiento tendría éxito, por eso dieron este paso. “Que hagan lo que hagan, Turquía ya no es como antes. Ahora el comportamiento del país es muy diferente”, ha puntualizado.
“Los medios de comunicación en todo el mundo anunciaron que los militares tomaron el control del Gobierno en Turquía (…) ¿Cómo? Los militares no, solo una minoría dentro de nuestro Ejército. Nunca vamos a entregar el país a los invasores”, ha asegurado Erdogan.
En breve les ampliaremos la información...

FUENTE: HISPAN TV

sábado, 9 de julio de 2016

El terrorismo como estrategia militar

El coronel Jacques Baud es un experto suizo en temas de seguridad. Hoy ofrecemos a nuestros lectores una entrevista que concedió a TV5 Monde en ocasión de la publicación de su libro Terrorisme, mensonges politiques et stratégies fatales de l’Occident [en español, “Terrorismo, mentiras políticas y estrategias nefastas de Occidente”]. El hecho de ser ciudadano de un país neutral, permite al coronel Jacques Baud darse el lujo de ignorar ciertos elementos del discurso atlantista y mencionar algunos aspectos de la realidad que estamos viviendo.



Presentador¿Y si el terrorismo mundial fuera en cierta manera una respuesta a las intervenciones militares occidentales? En un libro sin concesiones, Jacques Baud, ex analista de los servicios de inteligencia suizos subraya la hipocresía occidental.
¿Quién intervino en Libia? ¿Quién armó a los yihadistas en Siria? ¿Y quién desestabilizó el frágil equilibrio iraní?... perdón, [el frágil equilibrio] iraquí. 64 minutes pone el dedo en la llaga…
Buenas noches, Jacques Baud. Gracias por estar con nosotros. Usted es el autor de Terrorisme, mensonges politiques et stratégies fatales de l’Occident, publicado por Editions du Rocher.
Comencemos por los atentados ocurridos en Francia estos 2 últimos años. Hay algo bastante llamativo. Varias decisiones fueron tomadas, sobre todo en el plano interno, con el estado de emergencia. Pero no hay ningún cambio en la política exterior del gobierno francés. ¿Cómo explica usted eso?
Jacques Baud: Evidentemente, eso es en cierta forma lo que señala el libro, que en realidad no se han entendido realmente los mecanismos que llevan los jóvenes a radicalizarse.
Se ha hablado mucho de “radicalización”. Se ha hablado mucho de cómo se ejerce la radicalización, ya sea a través de internet o de las redes sociales, etc. Pero no se han analizado mucho las razones, las motivaciones. Y cuando leemos la literatura islamista –[de] Daesh [1], pero no es la única– comprobamos que la explicación, por cierto constante desde los años 1990, está en nuestras intervenciones en el Medio Oriente.
Es una respuesta, es una manera… de hecho el terrorismo es una manera de tratar de sugerir a nuestros gobiernos que paren de golpear, que paren de bombardear, que paren de intervenir militarmente.
En realidad, pudiera decirse –claro, salvando las distancias–, podríamos comparar los atentados terroristas con los bombardeos “estratégicos” que los estadounidenses realizaban contra la población civil alemana en los años 1940 para forzar la población a volverse en contra de sus propios dirigentes. Y eso es, en cierta medida, lo que hoy vemos con el Estado Islámico.
Por cierto, un video publicado ayer por el Estado Islámico lo explica muy claramente, diciendo… dirigiéndose de hecho a los ciudadanos occidentales y diciéndoles: «Digan a sus gobiernos que paren de bombardearnos.»
En esencia, citan, por cierto, el ejemplo de España en 2004, y quiero recordar que fue exactamente la misma estrategia a la que recurrieron en aquel momento los yihadistas vinculados a la situación en Irak. Consistía en forzar los españoles a retirarse de Irak. Y, de hecho, después de los atentados del 2 de marzo de 2004 [en Madrid], hubo elecciones, ya previstas por demás, pero cuyos resultados estuvieron claramente influenciados por los atentados y que llevaron el gobierno español a retirarse de la coalición [presente] en Irak.
A partir de aquel momento, las fuerzas españolas desplegadas en Irak estuvieron protegidas por las milicias en Irak hasta que se fueron de Irak. Y, desde entonces, España no ha sido blanco de ese terrorismo yihadista.
O sea, ese es el esquema que alimenta, en realidad, el terrorismo hoy en día…
PresentadorEntonces, Jacques Baud, ¿qué le inspira a usted el debate sobre la radicalización basado en la interpretación esencialmente religiosa, sobre todo en Francia y en Bélgica? ¿Qué motiva, según usted, esa interpretación?
Jacques Baud: En Occidente, nos cuesta trabajo cuestionar nuestras propias políticas, primeramente por razones evidentes: porque hay periodos electorales y si empezáramos a cuestionar las decisiones políticas [anteriores] por supuesto que ello acabaría influyendo en los resultados electorales.
Pero, de manera general, en Europa tenemos una especie de etnocentrismo que de hecho nos impide reflexionar de manera crítica sobre lo que hemos hecho, [nos impide ver] de manera crítica los resultados.
Basta con ver lo que hemos obtenido, por ejemplo, en Libia. Eliminamos a Kadhafi, que no era ciertamente un individuo muy recomendable.
Pero quiero recordar que en 2010, independientemente de la naturaleza del régimen de Kadhafi, Libia era el país africano que tenía el más alto índice de desarrollo humano, según la ONU.
Así que, en realidad, hicimos retroceder Libia a una etapa de combates entre facciones yihadistas, sin proporcionarle ninguna alternativa. O sea, bombardeamos, destruimos y nos fuimos.
Y en Irak hicimos más o menos lo mismo. Hicimos más o menos lo mismo en Afganistán. Pero nos cuesta mucho trabajo ver esos resultados. Y tenemos tendencia a presentar el yihadismo, o más exactamente el terrorismo, como una fatalidad, como una fatalidad provocada por un deseo de imponernos la charia u otras cosas.
Por supuesto, ese discurso encuentra cierta opinión favorable, sobre todo entre aquellos que se oponen a la política de inmigración. También es cierto, por otro lado, que hemos tenido políticas de inmigración –en Francia, en Bélgica y en otros países– que eran en definitiva bastante pobres. Ha habido un mal manejo de esas inmigraciones y hoy tenemos una especie de sociedad dentro de la sociedad, pero es ahora cuando nos damos cuenta de ello.
Pero ahora resulta cómodo establecer esta conexión entre el terrorismo y esta inmigración. En realidad, muchas cosas…
Presentador…Jacques Baud, sólo vamos a tratar de avanzar. Hay párrafos muy pertinentes, citaciones sobre todo. Usted cita, por ejemplo, al mollah Omar, ex jefe de los talibanes, que declara lo siguiente: “Estamos verdaderamente benditos. Nunca, ni en sueños, esperamos un regalo como el que nos hizo Bush. Él es el mejor promotor de nuestro movimiento internacional.”
Jacques Baud: Por supuesto porque en realidad, y es un fenómeno que ya describí en un libro anterior intitulado La guerra asimétrica, la yihad es fundamentalmente una respuesta. Y esa respuesta sólo puede alimentarse de nuestras propias acciones ofensivas. Sin acción inicial, no puede haber respuesta. Por consiguiente, con nuestras acciones estamos alimentando la yihad y eso es, en esencia, lo que nos dice el mollah Omar.
También podríamos citar a otros muchos yihadistas, incluso más recientes, como al-Bagdadi y los escritos de Abu Musav al-Sury, que confirman esta postura estratégica que hace que, en realidad, de una u otra manera, nosotros mismos estamos alimentando el terrorismo.
PresentadorEstá también esta citación de Voltaire que aparece en su libro: “Quienes pueden hacerte creer algo absurdo, podrán hacerte cometer atrocidades.”
Usted nos lleva entonces a reflexionar sobre las posibles manipulaciones en términos de política internacional. Pero, ¿cómo cambiar de óptica sabiendo que quienes tratan de reflexionar sobre los hechos se arriesgan a ser calificados de “conspiracionistas” y de “complotismo”?
Jacques Baud: Hay una diferencia con el “conspiracionismo”. El “conspiracionismo” se basa en la idea de una inteligencia superior, oculta, clandestina que supuestamente mueve los hilos de conspiraciones –en plural– para obtener ventajas estratégicas.
Yo no me sitúo de ninguna manera en esa óptica. Todo lo contrario. Pienso que no son cálculos maquiavélicos y cuidadosamente orquestados sino de una serie de idioteces, de oportunismos políticos a corto plazo…
Presentador…pero, Jacques Baub, perdóneme que lo interrumpa. Tomemos precisamente el ejemplo de los atentados del 11 de septiembre.
Usted recuerda en este libro, contrariamente a lo que piensa una gran mayoría de las opiniones públicas del mundo, que no hay pruebas confirmadas de la responsabilidad de Ben Laden y usted cita además a Dick Cheney –el propio ex vicepresidente americano–, quien dijo en vivo a una televisión americana: “Nosotros nunca dijimos que poseemos la prueba.”
Cuando usted dice ese tipo de cosas, parecen llenas de sentido común, pero usted también se expone a ese tipo de críticas. ¿Cómo hacer concretamente para justamente llevar a reflexionar sobre la veracidad misma de los hechos que nos rodean cotidianamente?
Jacques Baud: Mire usted simplemente el aviso de búsqueda del FBI, sobre la búsqueda de Ben Laden. Ese aviso nunca mencionó el 11 de septiembre y, de hecho, fue algo que se mencionó en los medios pero, en realidad, no existe ningún dato de inteligencia que permita incriminar a Ben Laden con ese atentado en particular.
Pero resultaba cómodo, en aquel momento, tener una personalidad, un individuo que era emblemático y que permitía focalizar la búsqueda y mostrar que, aunque aquellos terroristas habían logrado pasar a través del filtro, se tenía una idea de quién era el culpable… y eso permitía salvar las apariencias.
PresentadorJacques Baud, yo encontré un ejemplo que quizás lo contradice a usted. Se trata de Canadá, país occidental que ha decidido revisar su política.
Voy a citarle lo que dijo en febrero Justin Trudeau, el nuevo primer ministro [canadiense]: “Las poblaciones aterrorizadas por el Estado Islámico no necesitan nuestra venganza. Lo que necesitan es nuestra ayuda.” Y ha decidido retirar su país, Canadá, de la coalición que bombardea en Irak y en Siria.
Jacques Baud: En efecto. Y yo pienso que es una sabia decisión, realmente lógica. Pienso que es resultado de un análisis y me imagino que dispone de servicios de inteligencia que lo han estimulado a ir en esa dirección. Me parece que es una reflexión sabia.
Ahora tenemos que reflexionar.
El terrorismo no ha hecho otra cosa que aumentar durante los últimos 25 años. Teníamos 400 atentados al año en 1990. Hoy tenemos cerca de 15 000. Y no nos hemos preguntado nunca sobre el por qué de ese aumento.
Si no queremos ir hacia una sociedad, que se convierte en cada vez más securitaria, basta con ver en qué ambiente se desarrolla hoy la Eurocopa [de futbol]… si no queremos ir en esa dirección tenemos que reflexionar muy seriamente sobre las consecuencias de nuestras acciones, sobre todo teniendo en cuenta que ninguna de las intervenciones occidentales en el Medio Oriente durante los últimos 25 años fue realmente legítima.
Cada vez hicimos trampa un poco. Los acontecimientos de 2003, o sea todo lo sucedido antes del ataque estadounidense de 2003 contra Irak, son hechos muy ampliamente documentados. Y en realidad todos los demas conflictos que hemos tenido también estuvieron manchados por engaños y por la desinformación…
PresentadorPero, Jacques Baud, el Líbano, víctima hoy de un atentado en una localidad del valle de la Bekaa… el Líbano no interviene en el extranjero. Túnez, que ha sido víctima del terrorismo, tampoco interviene en el extranjero. ¿Por qué esos países son blanco de atentados?
Jacques Baud: Eso no es totalmente exacto porque está el Hezbollah, que está del lado del gobierno sirio. El Hezbollah tiene unidades combatientes y es, por cierto, una de las fuerzas que más hombres ha perdido en la lucha contra el Estado Islámico y contra los islamistas. El Hezbollah ha hecho un esfuerzo considerable para luchar contra el Estado Islámico y eso tenemos tendencia a olvidarlo.
La contrapartida es que, efectivamente, los islamistas también atacan el Líbano, particularmente las zonas del sur, donde los cristianos y los chiitas son muy fuertes.
PresentadorUnas palabras para terminar. Usted es un experto. Si tuviera usted que aconsejar a los dirigentes de hoy en Occidente ¿qué les aconsejaría, urgentemente, para evitar nuevos ataques en sus países?
Jacques Baud: Yo pienso que la solución más sabia sería aprovechar los cambios, por ejemplo las próximas elecciones, para decir que pasamos a un reanálisis de la situación y que es posiblemente más sabio retirarse y detener los bombardeos. Eso no es mostrar miedo, porque no es el caso. Se trata de un cambio de estrategia.

Quiero recordar que en 2014 el Estado Islámico era considerado por los americanos como algo que no representaba absolutamente ningún tipo de amenaza para Occidente. Y numerosos servicios de inteligencia occidentales, en aquel momento, apoyaron esa idea. Fue en 2014 cuando, por razones de política interna, tanto en Francia como en Estados Unidos, finalmente se comenzó a bombardear el Estado Islámico, que no representaba ninguna amenaza en aquel momento.

Presentador:Muchas gracias, Jacques Baud, por haber respondido a nuestras preguntas. Les recuerdo el título de su libro: “Terrorismo, mentiras políticas y estrategias nefastas de Occidente”, publicado por Editions du Rocher.

Gracias por haber estado con nosotros, en vivo, desde Bruselas.


*Jacques Baud: Gracias a usted. Buenas noches.

*Consultor internacional. Coronel del estado mayor general del ejército de Suiza, funcionario del Departamento Federal de Relaciones Exteriores, ex oficial de los Servicios de Inteligencia Suizos (SRS).



Fuente : «El terrorismo como estrategia militar», por Jacques Baud, Red Voltaire , 1ro de julio de 2016, www.voltairenet.org/article192682.html

jueves, 7 de julio de 2016

Bush y Blair pactaron una estrategia para justificar ante el público la invasión de Iraq

Pistas del expresidente del Gobierno español en mentiras de Blair


El expresidente español José María Aznar y el ex premier británico Tony Blair pactaron una estrategia para justificar ante el público, la invasión a Irak.
Durante una reunión mantenida en Madrid (capital de España) el 27 y 28 de febrero de 2003 —menos de un mes antes de la guerra contra Irak—, Aznar y Blair acordaron poner en marcha una estrategia mediática que mostrara que ellos “'habían hecho todo lo posible para evitar la guerra”.
Este acuerdo se desprende del informe de una investigación, encabezada por John Chilcot y realizada por una comisión independiente sobre el papel del Reino Unido en la invasión de Irak.
Según reveló el miércoles el Infome Chilcot, el Gobierno británico presidido entonces por Blair, se unió a la invasión de Irak basándose en datos erróneos y subestimando las consecuencias de tal decisión. Agrega que el régimen de Saddam Husein no representaba amenaza alguna.



Dicho informe de 12 volúmenes y elaborado a lo largo de siete años contiene 17 documentos en los que se menciona 24 veces a Aznar, quien presidió en aquel entonces el Partido Popular (PP) de España. En algunas ocasiones se trata de referencias de escritos a pie de página, pero otras detallan conversaciones telefónicas o textos confidenciales.
Blair y Aznar estaban muy preocupados por la dificultad que les creaba ‘la impresión de que Estados Unidos’ estaba ‘determinado a ir a la guerra pasase lo que pasase’”, apuntó un articulo elaborado por el rotativo español El País.
Asimismo, desveló que, en realidad, Blair y Aznar no hicieron todo lo posible por evitar la guerra o por disuadir al entonces presidente de EE.UU., George W. Bush, de emprenderla, “pero sí por dotarla de una apariencia de legalidad, intentando arrancar una segunda resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) que la dotara de legitimidad”, agrega el texto.
Por primera vez, el CSNU aprobó en el noviembre de 2002 una resolución contra Irak, la cual no era lo bastante contundente. Así que, Blair y Aznar trataron de conseguir otra resolución que facilitara una ofensiva contra ese país.

FUENTE: HISPAN TV

lunes, 4 de julio de 2016

LA CIA CONTRA EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA VENEZOLANO

CIA busca relacionar al TSJ de Venezuela con acciones delictivas


La Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. crea expedientes incriminatorios contra las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela.
El periodista José Vicente Rangel en el programa ‘José Vicente Hoy’, difundido el domingo por el canal venezolano Televen, señaló que la CIA, recurriendo a este tipo de medidas, intenta acusar a los dirigentes del TSJ de estar involucrados en acciones criminales.
Apostilló que ese ente estadounidense desarrolla su proyecto con informaciones que le proporcionan la derecha venezolana y agentes vinculados a empresas transnacionales, además de instituciones y servicios de distintos países de la región.

En este sentido, hizo referencia al Ministerio Público de la República Dominicana, cuya dirección de activos ya ha ordenado cooperar con agentes de Inteligencia de EE.UU. en investigaciones que decidan realizar.
Rangel recordó que ya se habían aplicado estas medidas contra altas autoridades de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
(CIA) busca descalificar la gestión realizada por el máximo tribunal del país y poner en tela de juicio la defensa a la Constitución y al orden democrático”, aseguró.
Venezuela vive una situación crítica desde que la oposición se hizo con la mayoría en la Asamblea Nacional, y centró sus esfuerzos en poner fin al Gobierno del presidente Nicolás Maduro, en particular mediante un referendo revocatorio en su contra a través de la recolección de firmas. 

El Gobierno venezolano ha denunciado ante el TSJ actos fraudulentos en el recaudo de firmas.
msm/ctl/rba

FUENTE: HISPAN TV

domingo, 3 de julio de 2016

Vietnam: Una figura pequeña contra cinco imperios

El triunfo vietnamita ante las fuerzas imperiales se concretó en 1975 y al año siguiente se unificó la República Socialista. Esto gracias al héroe Ho-Chi Min, que Alí Primera describió como una "figura pequeña, indoblegable e inolvidable".

El 2 de julio de 1976 se proclama la República Socialista de Vietnam tras la derrota en abril de 1975 de Vietnam del Norte sobre el régimen del Sur.
La guerra contra los cinco imperios en 1975 costó más de tres millones y medios de vidas de vietnamitas. Sin embargo, gracias a las estrategias militares de los comandantes ese país logró proclamar la República Socialista en 1976.
Pequeño, indoblegable y por lo tanto inolvidable es aquel país arrinconado contra el Mar de China que a lo largo de la historia batalló contra las fuerzas opresoras.
Hasta el siglo XI, lo que hoy se conoce como Vietnam luchó durante largos periodos contra el poderío de las dinastías chinas conquistando su independencia. Después vinieron los mongoles quienes por lo menos en tres ocasiones entre 1257 y 1288 lanzaron grandes campañas militares para expandir sus dominios, fallando en el intento.
Y fue en el siglo XX cuando combatieron y derrotaron a franceses, japoneses y estadounidenses.
Pero no es posible comprender la gesta heroica del pueblo vietnamita contra el imperialismo francés, japonés y estadounidense sin resaltar el papel cumplido por otra “figura pequeña”, como la del legendario general Vo Nguyen Giap, conocido como el ‘Napoleón Rojo’.
Su extraordinaria capacidad como estratega militar, es de tales dimensiones que basta mencionar que en el siglo pasado, dirigiendo un ejército de guerrilleros empobrecidos, hambrientos, pero llenos de dignidad, se enfrentó y derrotó a los tres imperios y fue artífice de la liberación, primero de Vietnam del Norte, luego del Sur y más tarde de la reunificación de la patria.

En mayo de 1941 en la conferencia de Chingsi (China), junto con Ho Chi Minh, funda el Dong Minh (Liga Vietnamita para la Independencia), más conocido como Vietminh, para agrupar las fuerzas antijaponesas en un único frente de liberación nacional.
Ese mismo año Giap se traslada a las montañas del interior de Vietnam para iniciar la guerra de guerrillas. Allí estableció una alianza con Chu Van Tan, dirigente del Tho, un grupo guerrillero de una minoría nacional de Vietnam del noreste. Giap comenzó a construir el Tuyen Truyen Giai Phong Quan, un ejército capaz de expulsar al ocupante francés y sostener el programa del Vietminh.
Inició una campaña de dos años de propaganda armada y de reclutamiento, convirtiendo a los campesinos en guerrilleros con una combinación del entrenamiento militar y la formación política comunista. A mediados de 1945 tenía ya unos 10 mil hombres bajo su mando y pudo pasar a la ofensiva contra los japoneses que ocupaban todo el sudeste de Asia.
Junto con Ho Chi Minh, Giap dirigió sus fuerzas hacia Hanoi en agosto de 1945, y en septiembre Ho Chi Minh pudo proclamar la independencia de Vietnam, con Giap al mando del ejército revolucionario.
En la posterior guerra contra el colonialismo francés, Giap demostró la superioridad de la guerra popular sobre las fuerzas imperialistas obteniendo una espectacular victoria el 7 de mayo de 1954 en la decisiva batalla de Dien Bien Phu, una valle situado a unos 300 kilómetros al oeste de Hanoi en el que se habían atrincherado las fuerzas ocupantes francesas, confiadas en la protección de las montañas y en conseguir batir a las fuerzas revolucionarias cuando descendieran.
De los 15 mil 94 mercenarios franceses que se agruparon en Dien Bien Phu, después de casi seis meses del sitio, solamente 73 lograron escapar del cerco, mientras que cinco mil murieron y 10 mil fueron capturados. Giap y el general Denhg lanzaron un asalto frontal a la guarnición que arrojó a los colonialistas franceses definitivamente de Indochina. El ejército de Giap y Denhg padeció la muerte de 25 mil combatientes.


Giap y Denhg derrotaron a los imperialistas con una acumulación logística extraordinaria y un uso eficaz de la artillería bien protegida. Los 60 cazabombarderos norteamericanos B-29 que acudieron en apoyo de la guarnición francesa, no lograron su objetivo, obligando a los imperialistas a diseñar un plan criminal elaborado por el almirante norteamericano Radford y el general francés Navarre consistente en arrojar bombas nucleares contra las fuerzas revolucionarias.


La campaña de Dien Bien Phu fue la primera gran victoria de un pueblo colonial y feudal, con una economía agrícola primitiva, contra un experimentado ejército imperialista sostenido por una industria y pujante moderna bélica. Los más conocidos generales franceses (Leclerc, De Lattre de Tasigny, Juin, Ely, Sulan, Naverre) fracasaron uno tras otro frente a unas tropas integradas por campesinos pobres pero decididas a luchas hasta el final por su país y por el socialismo.
Giap fue desarrollando, en cada etapa de su lucha, tácticas ingeniosas para vencer al enemigo. En el caso de la batalla final contra los ocupantes franceses, en Dien Bien Phu, en 1954, sorprendió porque su ejército de guerrilleros, que ni siquiera usaban zapatos y apenas sí unas sandalias fabricadas con llantas, se infiltraron en las filas enemigas, y pieza por pieza, al hombro, cargaron su artillería y las provisiones necesarias para dar una batalla contra el enemigo, que finalmente ganaron.
Vietnam resultó dividido y Giap fue nombrado ministro de Defensa del nuevo gobierno del Vietnam del norte que, al tiempo que continuaba la guerra popular, se esforzaba por construir una nueva sociedad socialista. Años más tarde, en sus escritos y entrevistas recomendaría: “Evitar el enemigo cuando es fuerte, atacarlo cuando es débil. La guerra no es sólo un asunto de los militares, sino de todo el pueblo. El campesino debe estar armado, pero cultivando su tierra”.

Como comandante del nuevo ejército popular, Giap dirigió la lucha en la guerra de Vietnam contra los nuevos invasores norteamericanos en el sur del país, que una vez más comenzó bajo la forma de guerra de guerrillas. Los primeros soldados estadounidenses murieron en Vietnam cuando el 8 de julio de 1959 el Vietcong atacó una base militar en Bien Hoa, al noreste de Saigon. Ese año más de un mil lacayos del imperialismo americano fueron ajusticiados por los guerrilleros del Vietcong y antes de 1961 otros 4.000 habían caído.
Solamente en la epopeya final contra la invasión norteamericana, Giap con sus hombres derrotó a un ejército, el de Saigón, de más de un millón de hombres armados y financiados por los Estados Unidos y equipados con la mejor tecnología conocida, en lo que constituyó la segunda gran derrota militar a la mayor potencia económica del mundo. La primera se la había proporcionado otra figura pequeña: El “General de Hombres Libres”, Augusto C. Sandino en Nicaragua, en los años 20.
Cuatro presidentes americanos lucharon sucesivamente contra Vietnam, dejando el rastro de sangre de 57.690 mercenarios americanos ejecutados. Por parte vietnamita murieron 600 mil combatientes pero finalmente los Estados Unidos fueron obligados a salir del país en 1973. Dos años más tarde el país fue reunificado, cuando un tanque del ejército revolucionario embistió la valla de protección de la embajada americana, mientras los últimos imperialistas huían precipitadamente en un helicóptero por el tejado del edificio.
El general Giap no sólo fue un maestro en el arte de dirigir la guerra revolucionaria, sino que además escribió sobre ella en 1961 su famosa obra “Guerra popular, ejército popular”, un manual de la guerra de guerrillas basado en su propia experiencia. En él establece los tres fundamentos básicos que debe disponer un ejército popular para lograr la victoria en la lucha contra el imperialismo: dirección, organización y estrategia. La dirección del Partido Comunista, una férrea disciplina militar y una línea política adecuada a las condiciones económicas, sociales y políticas del país.
Definió la guerra popular como “una guerra de combate para el pueblo y por el pueblo, mientras que la guerra de guerrillas es simplemente un método del combate. La guerra popular es un concepto más general. Es un concepto sintetizado. Es una guerra a la vez militar, económica y política”. La guerra popular no sólo la hace un ejército, por más que sea popular, sino que la hace todo el pueblo porque es imposible que un ejército revolucionario, por sí mismo, pueda lograr la victoria contra la reacción, sino que es todo el pueblo el que tiene que participar y ayudar en una lucha, que necesariamente debe ser prolongada.

Vo Nguyen Giap, fallecido el 4 de octubre de 2013 a la edad de 102 años, había nacido el 25 de agosto de 1911. Era hijo de un campesino que, aunque carecía de tierras, sabía leer y escribir y luchó toda su vida contra el régimen colonialista impuesto a su país.
En 1926, siendo aún muy joven, comenzó a luchar por la liberación de Vietnam en el instituto en el que estudiaba. Se incorporó al Menh Dang del Tan Viet y, dos años más tarde, al Quoc hoc, organizaciones clandestinas que realizaban agitación contra la ocupación extranjera.
Destacó como un genio de la logística, capaz de movilizar continuamente importantes contingentes de tropas, siguiendo los principios de la guerra de movimientos. Lo hizo así contra los colonialistas franceses en 1951, infiltrando a un ejército entero a través de las líneas enemigas en el delta del río Mekong, y otra vez adelantando la ofensiva de Tet en 1968 contra los estadounidenses, cuando situó a millares de hombres y toneladas de aprovisionamientos para un ataque simultáneo contra 35 centros estratégicos del sur.
La batalla de Ia Drang (19 de octubre-27 de noviembre de 1965) fue una de las más importantes del combate para ambos bandos durante la guerra de liberación de Vietnam. Tras ella el general imperialista Westmoreland creyó que la movilidad aérea y la potencia de fuego en gran escala serían la respuesta a la estrategia de Giap, pero éste apostó a sus soldados tan cerca de las líneas americanas que los B-52 soltaban las bombas encima de sus propias filas.

FUENTE: http://www.telesurtv.net/news/Vietnam-Una-figura-pequena-contra-cinco-imperios-20150429-0071.html